El corredor Poza Rica-Tuxpan se ha convertido en un bastión de violencia y muerte.
En realidad, es toda la región del Totonacapan donde la consigna es ¡Matar o morir!
Todo bajo el control del “Grupo Sombra” en donde asoma la mano del subsecretario de Finanzas, Erick Domínguez, quien hasta “derecho de piso” cobra a 47 alcaldes de la región a quienes exige dinero a cambio de impunidad.
Es el mismo que le vendió a la jefa que a sus enemigos no solo hay que combatir sino desaparecer.
Es el artífice de la criminalidad -él le llama política-, quien se da incluso el lujo de tener enlistada a cierta prensa presta y dispuesta a golpear a sus enemigos con una misma versión sin alterar puntos ni comas.
Es el arrebatado que tiene embobada a la patrona con ese convencimiento de que por esos lares solo pasan los morenos… y “ciertos morenos porque los de Huerta están vetados”, según comenta a sus cercanos.
Es por ello que justamente en el norte de Veracruz los excesos del crimen organizado han colocado a la gobernadora Roció Nahle en el penúltimo lugar de aceptación ciudadana.
Es ahí donde Erick no dejar pasar a Eric, el Bola “8”, ni a los emecistas… vaya ni a Monreal y allegados.
Para ello tiene a sus órdenes a su “Barredora” aldeana, que es el “Grupo Sombra” que presuntamente lidera.
Para ello cuenta con el apoyo del expresidente de Poza Rica, “El ¨Pulpo” Remes con quien solo habla de negocios y dispone del disimulo de la actual edil, la novata Janeth Adanely Rodríguez, la reina de las alcaldesas por sus singulares ligas con Nahle.
Para ello tiene a la policía local de Papantla y una veintena más de municipios.
Para ello están más que prestos los Picasso, con Basilio al frente de Coyutla armados hasta los dientes. Ellos han sido señalados como los presuntos autores del asesinato de la periodista María Elena Ferral y sus ligas por control del Totonacapan alcanzan a Dolores Gutiérrez Saavedra, esposa de Basilio, quien es, ni más ni menos, la suplente de la diputada Miriam García Guzmán consorte de Erick.
Para ello está el hecho de que el pasado abril, la gobernadora confirmó la detención de Plácido «N», quien se desempeñaba como director de la Policía Municipal de Tecolutla, que encabeza Wenceslao Santiago Castro, incondicional de Erick.
Y, para ello, queda en el registro criminal de la región, el diferendo de Erick con el ex alcalde de Cazones de Herrera, Miguel Ángel Uribe Toral, quien atajó su intento de imponer a su hija como alcaldesa en pago a supuestos “apoyos económicos que le entregaba”.
Así, toda la Costa Esmeralda se ha convertido en el filtro de todo aquel que entra y sale a la región más peligrosa de Veracruz.
Tan es así que el pasado miércoles 22 de abril la gobernadora Nahle fue llamada a la ciudad de México donde le mostraron con cifras el estado delincuencial que coloca a la entidad como una de las más violentas de la república.
En el marco de la “Mesa de Seguridad Nacional en la Ciudad de México”, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se le hizo notar que reportes de marzo de 2026 señalaban un aumento en la percepción de inseguridad alcanzando un 69.3%”
La zacatecana solo salió a responder, con el mismo cuento de siempre, que “la seguridad es una prioridad que se atiende 24/7”.
Poco caso hizo al tema de la violencia extrema con múltiples ejecuciones, hallazgos de restos humanos en carreteras (como la Poza Rica-Cazones) y ataques a negocios que siguen siendo focos rojos con constantes actos de violencia de alto impacto, incluyendo la reciente marcha de habitantes para exigir seguridad en abril de 2026.
No hay respuesta al abandono de cuerpos ni a las narcomantas amenazantes firmadas por grupos delictivos el pasado 1º de febrero en Poza Rica.
Como tampoco solución a la inseguridad que ha provocado el cierre de negocios y el temor constante en la población por enfrentamientos que incluso involucran a elementos de seguridad y civiles, como el caso de la doctora Bertha Burciaga Mora, ejecutada “por error” en la caseta de cobro de México Tuxpan.
Poco atenta ¿acaso omisa? se muestra Nahle ante el sinfín de rapacerías cometidas por Erick Domínguez, así como a su ominoso pasado desde que se inició como alcalde de Papantla en 2021 cuando abrió la puerta a la criminalidad a través del “Comandante Santoyo” detenido en Puebla en diciembre del año pasado por sus vínculos con el crimen organizado.
En el norte del estado se ha dejado que transite en la impunidad al igual que la “Operación Tamal” en 2025 en el marco de la renovación municipal donde, después de la estrepitosa derrota de Morena en dos plazas estratégicas, Papantla y Poza Rica, se alteraron los resultados electorales a la mala para anular la legítima victoria de Movimiento Ciudadano para entregarla a Morena.
Los de Erick, en el presente, han sido 17 meses de estar al frente de la Subsecretaría de Finanzas del gobierno del estado donde poco se ocupa del cargo ya que su “auto encomienda” -a espaldas de Nahle- es acabar con todos los enemigos, pero sus enemigos no los de la jefa.
Tiempo al tiempo.
*Premio Nacional de Periodismo
