La Junta de Coordinación Política, que preside el diputado Ricardo Monreal Ávila, y la Secretaría de Servicios Administrativos y Financieros, a través del Espacio Cultural San Lázaro, que encabeza Elías Robles Andrade, organizó en el Palacio Legislativo la mesa de análisis “Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial”, en el que participaron expertas de distintos ámbitos.
Robles Andrade señaló que esta mesa de análisis tiene como fin sumarse a los esfuerzos para prevenir y eliminar todas las formas de discriminación racial, así como hablar del complicado contexto internacional.
Por su parte, Leonor Rojas López, del cuerpo técnico de la Comisión de Derechos Humanos, afirmó que la discriminación no se limita al acceso a oportunidades laborales, sino que se perpetúa mediante ciclos de exclusión que se transmiten de generación en generación. “Este no puede ser un espacio únicamente de reflexión, debe ser sobre todo un espacio de definición de acciones”.
Del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM, Olivia Gall afirmó que la discriminación es una práctica cotidiana que implica un trato desigual hacia personas o grupos, y explicó que el racismo es un sistema de opresión arraigado en la sociedad. Subrayó que no existe base biológica para las razas humanas, por lo que este concepto debe abandonarse.
A su vez, Grethell Baeza Narváez, consultora de Intersección-México, señaló que el racismo en México es estructural y tiene raíces desde la Conquista, reproduciéndose mediante ideas que generan descalificación. Mencionó que datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos arrojaron que la desigualdad económica en el país es una de las más altas y en brechas educativas afecta más a personas de piel oscura.
Georgina Diédhiou Bello, directora de Educación y Programa Editorial del CONAPRED, explicó que el racismo está en todas las estructuras sociales; es decir, en la administración pública federal, estatal, municipal, organismos autónomos, iniciativa privada, escuelas primarias, secundarias, preparatorias, universidades, posgrados, en las calles, incluso en las iglesias, en todos los espacios de socialización humana. “No nacemos siendo racistas, se aprende”.
La directora de Planeación, Vinculación y Proyectos Especiales de la Coordinación para la Igualdad de Género de la UNAM, Martha Patricia Castañeda Salgado, consideró problemático hablar de “grupo vulnerable”, pues la vulnerabilidad no es inherente a las personas, sino resultado de condiciones sociales, políticas y económicas que profundizan desventajas. Opinó que este concepto debe entenderse en relación directa con la desigualdad social.
Al hablar sobre el racismo capilar, Lena Alejandra Brena Ríos, profesora de las facultades de Filosofía y Letras y de de Ciencias Políticas y Sociales, comentó que “existen pocos datos sobre el cabello afro en las y los mexicanos, que conlleva un lenguaje y un significado”.
