Ya lo habíamos vaticinado, anunciado, comentado en este mismo espacio, desde hace ya alguna semanas atrás. Dijimos que las candidaturas se iban a poner al rojo vivo y, hoy, ya lo están.
Señalamos que muchos de los aspirantes, los llamados favoritos, al no ser bendecidos por el dedo que manda, se iban a inconformar y buscarían otro partido que les abriera la puerta. Parece que adivinamos.
Hoy, el partido hegemónico, al realizar sus primeras dedodesignaciones, empieza a cometer los yerros que los puede encaminar, primero a una división y, segundo a una derrota anunciada.
De continuar por esa ruta, sin analizar perfiles y sin consultar a las bases, con encuestas que, a decir de los propios morenistas, están bien “cuchareadas”, la desbandada y la hecatombe se verán y el daño será irreversible.
Aún faltan, cierto, muchas designaciones de promotores del voto, así les llaman ahora a la dedodesignación, pero los errores ya están a la vista y las reclamaciones, obviamente, también.
Se escuchan tambores de guerra y las hachas han sido desenterradas; la lucha por las municipales será encarnizada y el espectáculo va a resultar de antología.
Ahorita: Emiliano Zapata, Alvarado, Xalapa quienes ya tiene a sus promotores del voto, están en franca rebeldía y ya lo hicieron saber a la cúpula.
Señoras y señores, ¡y apenas empieza la fiesta por las municipales!
