5mentarios.                                                                        Por Petronilo Turrubiates.

Apurado, muy apurado se le ve al exdirector de la Secretaría de Infraestructura,  Comunicaciones y Transportes, Martín Ramón Álvarez Fontan, en un distrito electoral, por donde busca ser electo diputado. El exfuncionario federal, panista del pasado, hoy más morenista que AMLO, realiza visitas, reparte periódicos de la 4T, entrega apoyos, da útiles escolares a estudiantes y anda ofreciendo hasta lo que no, con la finalidad de que la ciudadanía le otorgue el voto el próximo 2 de junio. Sin embargo, al exdirector de SICT, en más de una ocasión le han recordado el pésimo estado en que se encuentran las carreteras de Veracruz y ello es motivo para que se dé la media vuelta y se pase a otra colonia en la cual entregar desde artículos del hogar hasta cuadernos y juegos de geometría a alumnos de escasos recursos. ¿Qué respuesta tendrá el exfuncionario federal cuando le cuestionan el deplorable estado de las carreteras veracruzanas.

Cuestionado por los propios verdeecologistas veracruzanos, el actual dirigente del PVEM Marcelo Ruiz Sánchez, se encuentra ocupado y preocupado en dar entrada a todo el cascajo que están desechando los demás partidos políticos, a los cuales hasta alfombra roja les pone para que entren a lo se le ha dado en bautizar con el nido de la ambición. Algunos militantes del PVEM nos han comentado que da pena ver como el partido que defendía el medio ambiente, en cuya bandera sentaron sus postulados, hoy esté abridnos la puerta a una serie de políticos que lo único que traen tras de sí, es una estela de mas mañas que terminarán por sepultar lo poco que queda del conocido partido verde. Es probable, dijimos probable, bastante probable que el PVEM, el cual va en coalición con el partido en el poder, el próximo 2 de junio vea caer su bandera, observe su desmoronamiento y compruebe que los oportunistas recién ingresados venían por un cargo; obvio que también va a dejar de percibir sus prerrogativas al perder el registro. Tiempo, tiempo nadamas.

Todo hace indicar que el pozarricense subsecretario de la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas de Veracruz, Fernando Elías Guevara, se va a quedar con las ganas de, algún día, alcanzar la silla municipal de su tierra natal. Las acciones realizadas por el inexperto político –aprendiz, diríamos nosotros- dan muestra de que su  carencia de oficio político, de su madurez para participar en las ligas mayores y de una probada inexperiencia para buscar ocupar un cargo de tan alta investidura y responsabilidad como lo es la presidencia municipal de la petrolera ciudad. No es, para nadie, desconocido el hecho de que Elías Guevara siente, ha sentido y creído que Poza Rica es un feudo al que podría conquistar y ocupar el trono como si fuera descendiente de un monarca o de una reina. El trabajo realizado por el imberbe funcionario en la cartera que ocupa en la SIOP, es tan evidente que deja mucho que desear, los reclamos así como los señalamientos en su contra por su falta de capacidad y de resultados, están y se encuentran consignados en los medios de comunicación. ¡Hijo de cacique, caciquito, bah!

El solo anuncio de que el zacatecano Ricardo Monreal Ávila, a la sazón Senador de la República, pudiera o pueda regresar a ocupar el cargo de Presidente de la Mesa Directiva en el Senado de la República, provocó una especie de cataclismo en el palacio ubicado en la Calle Enríquez de la capital del estado de Veracruz. Quienes estaban al interior del inmueble y se enteraron de la noticia, dijeron a este reportero que en el ala derecha del edificio, los muebles empezaron a moverse y las lámparas se encendían y apagaban  y que a más de uno de los presentes les empezó a provocar mareo y fuerte dolor de cabeza. Se desconocen las razones por la sensación de malestar de los ocupantes de esa área de palacio, pero alguien recordó que el Senador Monreal Ávila trae algunas facturas en su maletín y parece que pronto podría pasar a hacerlas efectivas. Bueno, eso si no le pide el favor al titular de la FGR para que lo apoye. ¿Recuerdan aquello de ultrajes a la autoridad? Por ahí viene la cosa.

El tiempo sigue su marcha y a más de dos años, o sea 25 meses, es esta la hora y el día bendito en que nadie ha procedido en contra del exalcalde de Xalapa Pedro Hipólito Rodríguez Herrero, quien aparte de entregar una administración caótica por donde se le quiera ver, también heredó una luminarias, las cuales fueron colocadas –algunas- y cobradas en su totalidad con un monto millonario, pero que se pudo comprobar que nunca sirvieron y la ciudad permanecía en penumbras a pesar del que había anunciado que estaban en completo funcionamiento. Pues bien, el tiempo no se detiene y a don Pedo Hipólito, aunque –según- ya ha sido denunciado, aparte por lo de las luminarias, aún sigue tan fresco y orondo como una lechuga, dándose el lujo de paseras por el centro de la capital sin que nadie ose molestarlo. Con ello, se puede comprobar aquella sentencia que dice: a los amigos justicia y gracia, y a los enemigos justicia a secas. ¿De quién será amigo don Pedro Hipólito para que la autoridad, a 25 meses de haber dejado la administración municipal, le siga haciendo lo que el viento a Juárez?  ¿Habrá impunidad y perdón para el exalcalde?