
Luego de haberse descorrido el velo en partido naranja, en donde no resulto ungido y luego de que en Morena ya le habían dicho que no, que esperara una próxima ocasión, el excanciller Marcelo Luis Ebrard Casaubon, ya declaró que siempre no se va del partido guinda, que AMLO sigue siendo su cuaderno de doble raya y que aquí no ha pasado nada. Sus motivos ha de haber tenido el también exregente del DF, hoy CDMX, para haber tomado su decisión. Ahora, su libro, sus declaraciones, sus coqueteos con otro partido político, así como sus seguidores, tendrán que ir buscando en donde acomodarse, porque a don Marcelo Luis, ya no le dio la gana ser candidato y menos ser presidente de la república. Cosas veredes Sancho, dijo el Quijote a su noble escudero.

El ORFIS, desde que fuera creado, siempre lo hemos dicho, ha sido, es y seguirá siendo un gran elefante blanco. Un ente gubernamental que, en sus dichos, declaraciones y su simbología, señala y argumenta que fue creado para vigilar y sancionar a aquellos malos servidores públicos que infrinjan la ley, o sea, que le metan la mano al cajón, para acabar rápido. Sin embargo, no ha sido así y el pobre paquidermo, el cual a leguas se nota que padece de reuma crónica, no logra avanzar y poner tras las rejas a aquellos que, olvidándose de servir con honestidad, eficiencia, eficacia y demás disciplinas, hacen y deshacen en las arcas públicas con el más absoluto descaro. Doña Delia González Cobos, algo tendrá que hacer para no pasar a la historia con encubridora. A ver cómo la trata la histona.

Bien cayó la designación del licenciado Julio Cerecedo Aguilar como presidente del Comité Directivo Municipal del Partido Revolucionario Institucional en Boca del Río. Exfuncionario público, priista de toda la vida, Cerecedo Aguilar acumula experiencia y militancia, aunado a su don de gentes y por ello nadie duda que, en opinión del priismo boqueño, habrá de realizar un gran trabajo para fortalecer al partido en que milita y hacer crecer el numero de sus militantes. Los sectores y los grupos priistas que integran al PRI en Boca del Río, saben que les espera un enorme trabajo por delante, reconocen que el priismo estuvo relegado y que muchos de sus integrantes se alejaron buscando nuevas opciones de participación, pero – afirman- con la llegada de Julio Cerecedo Aguilar, las cosas van a cambiar y todos tendrán un espacio de participación. “Nadamas queremos que nos escuchen”, aseguran. En Boca del Río, hay PRI para rato.

En Coatepec, los habitantes comentan que a ver cómo le va ahora al presidente municipal Raymundo Andrade, toda vez que aquel que le habría prometido las villas y las castillas, simple y sencillamente no alcanzó la nominación “a la grande” en Veracruz. Los propios coatepecanos señalan que en ese pueblo mágico, no gobernaba don Raymundo, sino quien sentía como su protector y benefactor. El pasado viernes, desde las entrañas de Morena, mediante encuesta, salió humo blanco, y en Coatepec, el exdiputado local esperaba que saliera humo blanco, para de inmediato empezar a bailar la danza de la negritud, pero no fue así. Dentro de poco, le llegará al munícipe Andrade una visita de cortesía de personal que hacen llamar auditores, le habrán de solicitar documentación que avale la obra realizada, buscarán que coincidan los números entre los declarado y lo realizado y, en fin, van a enseñarle a don Raymundo que al que a dos amos sirve, con alguno queda mal. Y él ya quedó mal con quien no debía.

Firme en sus acciones y sin bajar la guardia, se le ve en su distrito número 14 al diputado Fernando Arteaga Aponte, quien no cesa y no descansa para atender los electores que lo llevaron a ocupar un escaño en la LXVI Legislatura del estado de Veracruz. Visitando colonias y zonas por las que nunca antes ningún político se había atrevido a acudir, atendiendo a aquellos que hasta el saludo les niegan los funcionarios fifís, pero, además, llevando el cumplimiento de la palabra empeñada en la época de campaña. Arteaga Aponte, sin hacer gestos, con la humildad y sinceridad que le caracteriza, llega, saluda, se introduce a los domicilios, dialoga de manera amena y respetuosa para decirle a los que le entregaron su voto, “aquí estoy, estoy para servirles y vengo a cumplir con lo que les ofrecí” Los buenos deseos y las bendiciones brotan de manera espontánea de los labios de aquellos que reciben laminas, despensas, medicamentos, y demás apoyos de parte del conocido “Huevo” Arteaga, el diputado Fernando Arteaga Aponte.
