A empujones y a huevazo limpio fue recibido el alcalde de Banderilla, Ver., David Sangrabriel Bonilla cuando quiso meter paz y dar explicaciones sin sustento en una manifestación de la población que le demandaba agua. La trifulca no se hizo esperar cuando hasta el sitio en que se encontraban los manifestantes, quienes para cuando arribó el munícipe, ya habían provocado un caos vehicular de los mil demonios y el que dice ser el munícipe de la población conurbada con la capital del estado, quiso ir a poner en paz a los enardecidos habitantes quienes ya llevaban varios días sin el vital líquido y el resultado de su osadía fue que le estrellaran varios productos gallináceos en toda su figura. Nos dicen que mientras los pobladores gritaban que necesitaban el vital líquido y esperaban la atención de la autoridad municipal, el señor muy quitado de la pena, al estilo de un expresidente de México, “ni los veía ni los oía”. La noticia de los huevazos al munícipe fue nacional.
Ominoso es el silencio que guarda el dirigente del Partido de Revolución Democrática, Sergio Antonio Cadena Martínez, en cuanto a los ataques violentos que sufren los militantes del partido que dice dirigir. Por ejemplo, enla semana que recién ha terminado, en el municipio de Emiliano Zapata, Ver., fue encontrada la camioneta propiedad de un perredista del sur de Veracruz y en la que se encontraba el cuerpo de un masculino, presuntamente propietario de la unidad y, sin embargo, el que dice ser dirigente del partido del Sol Azteca, hasta ahora no ha salido a hacer declaración alguna. Las agresiones en contra de los perredistas en Veracruz, son cosa común y el silencio del oriundo de Catemaco, ídem. Son los propios y verdaderos perredistas los que se ya se cansaron del perredista de pastún que les resultó ser Cadena Martínez.
En todo un Fidel Velázquez, pero en chiquito, se encuentra convertido el dirigente del FESAPAUV, Enrique Levet Gorozpe, quien desde que llegó al cargo de dirigente de dicha organización sindical universitaria, no ha
soltado el cargo y, sin duda, todo indica que no lo habrá de soltar tan fácilmente. Catedráticos inconformes han dado a conocer que existen cuestiones extrañas en las reelecciones del famoso “Papo” Levet y más en esta última ocasión en que nadamas hubo el registro de una sola planilla. Pero-afirman- más allá de que Levet se encuentre convertido en un cacique sindical, lo más extraño es que cada año anuncia que van a demandar un incremento del 20% y amenaza con estallar una huelga que él mismo sabe que no va a hacer, para finalmente acordar recibir un 4% y someterse inclinando la cabeza ante su jefe máximo que es el rector de la Universidad Veracruzana. Valiente dirigente tienen los maestros universitarios en Veracruz.
Los chicos verdes, los que comanda en Veracruz, Carlos Marcelo Ruiz Sánchez, nada han dicho del atentado que sufrió en Cuernavaca el dirigente de ese instituto político, tampoco han dicho nada del ecocidio que fue perpetrado en la zona del Tren Maya y donde los militares están construyendo hoteles de lujo; nada han dicho, tampoco, de la grave contaminación que sufren ríos, arroyos y lagunas por las descargas de aguas negras y contaminadas que producen factorías instaladas en el Estado de Veracruz. Bueno, hasta donde se sabe, no han cooperado, pero ni para comprar una cubeta de agua – por decir lo menos- para sofocar los incendios forestales que, como se sabe, acaban con la fauna y flora de la entidad. Los chicos verdes, al igual que un cisne que quiere volver por sus fueros protagónicos, van a aparecer y salir a la luz cuando llegue el tiempo de hacer coaliciones y buscar la forma de no perder las prerrogativas, jugosas y nada despreciables prerrogativas, ¿verdad Carlos Marcelo?
El caso de la jueza Angélica Sánchez Hernández, quien fuera detenida en la Ciudad de México y trasladada a la ciudad de Xalapa, misma que se encuentra recluida en el penal de Pacho Viejo, por las agravantes en su contra y por las violaciones de que fue objeto, dicho caso, en la semana que transcurre, podría dar un vertiginoso vuelco. Del dominio público es que la detención de la jueza veracruzana, tuvo desde sus inicios la formalidad de un levantón y no de un arresto, como lo marca la ley; los elementos policiacos que llevaron a cabo la acción, no exhibieron la correspondiente orden de aprehensión, no le leyeron sus derechos y, para colmo del desorden, la profesionista exhibió una suspensión, o sea un amparo, que establecía la no acción judicial en contra de su persona y, aun con eso, los elementos no respetaron dicho ordenamiento y a empujones subieron a la
abogada a un vehículo, sin informar los motivos o razones de su aprehensión. Ahora bien, ¿Por qué podría dar un vuelco el caso mencionado y hacer que se inviertan los papeles? En la semana se verá. Y también se verá que quien está ahora adentro, se le tenga que otorgar la libertad y los que cometieron el atropello, podrían estar adentro en los días por venir.
