Hay hechos clave para considerar la intromisión del crimen organizado en el proceso electoral 2020-2021 en varias regiones de la entidad veracruzana; se trata de un proceso vivo y por tanto algunos sucesos actuales también se le vinculan.
En la región del istmo de Tehuantepec por el lado veracruzano -a la revisión de cuya coyuntura política se ha abocado Claroscuros durante varias entregas -desde la voz oficial del gobernador Cuitláhuac García Jiménez se ubican los comicios municipales de Jesús Carranza y Sayula de Alemán con nexos de violencia.
Pero en este radar sobre la mezcla de fuerza bruta con el proceso electoral también aparece Coatzacoalcos a partir del encarcelamiento por ultraje a la autoridad y presuntos delitos contra la salud y posesión ilegal de arma de fuego, del líder de la CATEM y dirigente del partido Fuerza por México, Ramón Ortiz Cisneros.
Y hay más, muchos más casos…
El 21 de septiembre del 2021 se detuvo en Chiapas a Jesús Uribe Esquivel, ex candidato de la alianza Va por México (PAN/PRD/PRI) a la alcaldía de Las Choapas, acusado de asesinato…
Añadamos a Soconusco donde el próximo mes de febrero se cumplirán dos años tras el ataque mortal en contra de Jorge “Coqui” Baruch Custodio, aspirante a la precandidatura del PAN a la alcaldía, hoy en manos de su hermano Cuauhtémoc Baruch Custodio.
En la cabecera municipal soconusqueña. además, durante una gira trabajo en el 2021 el gobernador Cuitláhuac García Jiménez apuntó hacia el palacio municipal y afirmó que allí operaban delincuentes, sin dar nombres ni niveles de cargos en la administración recién concluida.
También el próximo mes de febrero se cumplirá el primer aniversario luctuoso de Gladys Merlín Castro y su hija Karla Enríquez Merlín, joven aspirante a una candidatura a la presidencia de Cosoleacaque a quien la muerte se le atravesó en el camino.
Aquí, hoy, hacemos apenas un asomo sobre el aspecto violento del proceso electoral 2020-2021 que aún no concluye pues hay municipios donde la elección se repetirá y procesos judiciales conectados -así sea indirectamente- a las autoridades cuya labor apenas cumple dieciocho días este martes…
Ocurre uno en Ciudad Lerdo -cuyo alcalde electo y su suplente fueron detenidos acusados de secuestro y asesinato- y otro en Cazones de Herrera donde el candidato del Movimiento Ciudadano, Remigio René Tovar Tovar, fue asesinado dos días antes de los comicios, su suplente fue detenido 17 días más tarde acusado de haber ordenado su muerte y el secretario técnico de la Junta de Coordinación Política en el Senado de la República, José Manuel Del Río Virgen, está preso señalado como cómplice intelectual del mismo crimen…
Hubo lucha entre grupos delincuentes durante los meses previos a la campaña formal por la alcaldía en Texistepec…
Las pugnas entre delincuentes ocurrieron por doquier al margen de, o enredadas con, la competencia legal basada en el derecho electoral y la estructura de los partidos políticos debidamente registrados ante las instancias debidas: el INE y el OPLE.
Añadamos un contexto más para visualizar las condiciones que permearon el proceso electoral 2020-2021: durante los cuatro años de los Ayuntamientos recién entregados a los nuevos ediles se generó violencia con el saldo de cientos de ciudadanos, funcionarios públicos, jefes policiacos, fiscales, políticos de carrera, empresarios, agredidos físicamente, privados de su libertad, asesinados o atacados con afanes mortales fallidos en docenas de municipios veracruzanos, incluidos casi todos los sureños.
