Alfredo Bielma VillanuevaAlfredo Bielma Villanueva

La UNICEF considera conveniente el regreso a clases presenciales en México pues, señala, es uno de los países con más tiempo con escuelas cerradas. En esas andamos, de allí la preocupación del gobierno mexicano y su enfática insistencia en el regreso a las aulas. Sin embargo, el embate del Covid-19 traducido en una tercera ola y la muy errática conducción de la estrategia para combatirlo generan desconfianza e inseguridad entre los padres de familia a quienes se les coloca en difícil disyuntiva. En mucho de ello tiene que ver el ascenso del número de contagiados, los reportes de hospitales saturados de enfermos de Covid-19 y una carta de responsivas distribuida por la SEP entre padres de familia cuya reacción es de no suscribirla porque les generó la percepción de un intento por derivarles la responsabilidad del riesgo. Por si la desconfianza ya instalada no fuera suficiente, ahora, al subsecretario López Gatell, ya de bien ganada mala fama por la errática conducción de la pandemia, habla de un “sostenido declive” de contagios y que “es probable que en 15 días se vea el declive… Cuando esta tendencia se establezca lo cual seguramente ocurrirá en los próximos 15 días estaremos viendo ya el declive de la tercera ola, seguramente rumbo a la estabilización”. Por mera “coincidencia”, Gatell lo enfatiza en tiempos del anunciado regreso a clases presenciales. Sin embargo, bien si está en lo cierto, pero ojalá no  quede en intento de vestir una campaña de regreso a clases, formulada en medio de la incertidumbre y la desconfianza social.