El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se encuentra calificado por el gobierno de Estados Unidos, como un objetivo prioritario. Ello quiere decir, lisa y llanamente, que su detención, aparte de urgente, es obvia resolución. Ni más ni menos.
Desde el pasado 30 de abril, el gobierno de Donald Trump tiene en su lista de futuras detenciones al exgobernador sinaloense y desde esa fecha no se ha logrado su detención, a pesar de los múltiples pedidos, en base a los Tratados de Extradición que el gobierno norteamericano ha solicitado a su homólogo mexicano.
Las acusaciones en contra del exmandatario de Sinaloa, las cuales se encuentran integradas en diversos expedientes en la Corte del Distrito Sur de Nueva York y tienen que ver con la vinculación de funcionarios mexicanos con el crimen organizado.
El exgobernador del norteño estado mexicano, Rubén Rocha Moya, si de algo le sirve de consuelo, debe saber que no es el único exfuncionario que corre el riesgo de ser detenido y extraditado a los Estados Unidos, donde le espera el juez que conoce de su causa.
Por la presunta participación y vinculación con la delincuencia organizada y por la comisión de varios delitos, se encuentran señalados el Senador por Sinaloa con licencia Enrique Insunza Cázares y el alcalde de Culiacán así como el secretario de seguridad pública, Juan de Dios Gámes Mendyville y Gerardo Sánchez Mérida, respectivamente.
En el pliego petitorio del gobierno de Estados Unidos, hay funcionarios del actual gabinete federal, exfuncionarios de la administración próxima pasada. La lista es larga, muy larga y todo hace indicar que el planteamiento hecho por el gobierno de aquel país, es en el sentido de que “o los entregan o vienen por los ellos”
Ahora bien, las relaciones diplomáticas entre EU y México, se encuentran caminando por una cuerda bastante delgada que amenaza con romperse en cualquier momento.
La amenaza de los aranceles, la expulsión de miles de migrantes, son dos de las advertencias; y el T-MEC ya sido tocado, aumentando las desavenencias y la rispidez de ambos gobiernos.
No se sabe hasta donde habrán de escalar las diferencias y tampoco se sabe cuándo los elementos de don Donald Trump, se decidirán a venir por los objetivos prioritarios que tanto demandan les sean entregados.
La trivia en estos momentos es: ¿Entregará la doctora Sheinbaum a Rubén Rocha? ¿Se atreverán los gringos, con las implicaciones internacionales que conlleven, entrar a México por un llamado “objetivo prioritario”?
Fueron por Nicolás Maduro a Venezuela, lo tienen encerrado en una cárcel de alta seguridad en el país vecino, ¿ocurrirá lo mismo en México?
Hagan sus apuestas.
