No hay nada más infame y sucio que involucrar a personas ajenas a la política en intrigas que solo tienen como propósito ensuciar el proceso electoral. Que quede claro, la política no es sucia, son sucios quienes la practican con fines perversos y corruptos.

Recientemente se publicó en redes sociales una nota que hace referencia a que Beto Silva, candidato del Partido Verde Ecologista a la alcaldía de Tuxpan, se blinda bajo la protección de los abogados Juan K. Moreno Torres y de su hijo Ricardo Moreno Correa. Incluso dejan entrever que puede utilizar -llegado el caso- la influencia del magistrado Juan Carlos Moreno también hijo de Juan K. Moreno. Todos estos infundios y ofensas son, con toda claridad una injuria.

Juan K. Moreno Torres es un hombre honesto y de principios que se ha ganado un prestigio con décadas de trabajo. Llegó a Tuxpan en el año de 1967 y en un pequeño lapso fue secretario del entonces Juzgado Segundo de Primera Instancia, y después secretario del Juzgado Tercero de Distrito, cuyo titular era entonces el honorable juez Don Jesús Báez Sánchez.

Tiene cuatro hijos, todos abogados. El mayor de ellos Juan Carlos Moreno Correa, magistrado del Segundo Tribunal Colegiado en materia de Trabajo del Séptimo Circuito. El segundo, Ricardo Moreno Correa, tiene 20 años en el litigio, contribuyendo en el despacho de su señor padre, pero con responsabilidades legales propias y llevando casos de manera individual y con resultados positivos.

Otro hijo es el abogado Juan Kilimaco Moreno Hernández, actualmente presidente del Colegio de Abogados de Tuxpan. Por último, el joven Juan Humberto Moreno Ochoa, recientemente egresado como abogado del ITAM.

Jamás ninguno de ellos ha vivido de la política, ni ha ejercido cargos administrativos públicos. El actual Magistrado tiene una hoja de servicios impecable; se inició como actuario del Juzgado de Distrito, luego secretario de Juzgado de Distrito y secretario de estudio y cuenta en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Ricardo Moreno aceptó ser suplente del candidato a la alcaldía del Partido Verde por razones de amistad, pero sin pretender ningún cargo. Incluso el PRD le ofreció la candidatura a la alcaldía, misma que no aceptó ante el cúmulo de trabajo que tiene.

La nota, se sabe, proviene de un candidato independiente que solo tiene mucho dinero pero que jamás ha leído un libro, y gestionada por su testaferro de apellido Capitán, quien fue denunciado ante la Fiscalía por apoderarse de una cama de hospital que le ofreció el Voluntariado Vicentino para un conocido suyo que padecía una fractura de cadera que le impedía deambular y, ya recuperado, Capitán se apoderó de la cama y no la quiere devolver. No tiene solidaridad ni escrúpulos.

Desde el anonimato, este personaje ha venido usando las redes sociales para denostar a candidatos y personas que nada tienen que ver con la política, como en este caso la familia Moreno.

Aún existen cobardes que creen que desde cuentas falsas pueden difamar; sin embargo, la verdad siempre sale a la luz y tarde o temprano tienen que responder.