Para los que no saben quién es Eduardo Alejandro Vega Yunes, aquí se los decimos.  El señor es uno de los políticos más policromáticos que en este momento hay en Veracruz. Lo mismo un día viste la camiseta de un color y habla de que ese partido-color es lo que México y Veracruz necesitan para resolver todos los problemas, que al día siguiente se cambia y se monta en una del color que le ofrezcan y le permitan vivir del erario, anunciando que, ahora sí, con esa nueva vestimenta, todo se arreglará. Así lo hizo cuando andaba en el partido que llamaban Fuerza por Veracruz – ¿lo recuerdan? – que ahora lo hace con el color guinda, color que le permite estar incrustado en la Secretaría de Economía, al lado de Ernesto Pérez Astorga, donde ninguno de los dos hace nada, pero ahí están. ¿De qué  color era Eduardo Alejandro Vega Yunes, cuando estuvo en la Comisión de Agua del Estado de Veracruz? Ah, por si no se acuerdan, es el mismo al que conocen como “El Tato” Vega. Ya le platicaremos de su paso por la CAEV y también qué es lo que hace en la Sedecop.

Ganaderos, cañeros, obreros, pescadores y veracruzanos de todas las ramas de producción del campo, de la industria y todos aquellos que un día recibieron en el estado de Veracruz al actual diputado plurinominal del partido Movimiento de Regeneración Nacional, Sergio Carlos Luna Gutiérrez, cuando anduvo por estos lares haciéndose autopromoción y asegurando que sería el candidato a gobernador, hoy, ahora que los problemas de los veracruzanos se han agravado, quieren que el oriundo de Minatitlán, se apersone y diga cuál puede ser la solución para atender la problemática que los está dejando sin comer. Por citar, los pescadores se han quedado sin poder pescar y sin instrumentos por la terrible derrama de hidrocarburo que hubo en el Golfo de México y, del señor diputado, ni sus luces. La inseguridad galopa de manera libre cual jinete apocalíptico y don Sergio Carlos, el suspirante a la candidatura al gobierno de Veracruz, nomás no dice ni pío desde la más alta tribuna del país. Ya nos imaginamos cómo hubiera sido de haber resultado electo candidato y luego gobernador. Sin duda que hubiera salido con “otros datos protegidos”

De nueva cuenta, cuando ya está próximo el relevo del secretario general de la Sección 32 del SNTE, “la democracia” por el dedo del titular del Equipo Político, Juan Nicolás Callejas Roldán, habrá de hacerse presente y será nominado quien a sus intereses convenga. En la organización conocida también como “El Club de Tobi”, a la salida del actual encargado, que no dirigente, de la secretaría general, se elegirá un perfil masculino para que represente a las y los maestros federales en Veracruz. Y, sin duda, eso habrá de ser nadamas, un representante, porque defensor de los derechos de la clase magisterial, está en tela de duda, toda vez que el encargado de la secretaría general estará muy lejos de atender los verdaderos reclamos de los docentes, tal y como lo hizo el pozarricense Covarrubias López, quien ostentaba el cargo, pero no representaba a nada ni a nadie. Hasta de chofer lo traía “el King” Los rumores son fuertes en razón de que, de haber imposición, la fractura estaría generando una grieta al interior de la organización magisterial otrora más poderosa del estado.

Agachadito, agazapado, siguiendo el ejemplo del avestruz, se le ve al diputado local del Partido del Trabajo, el regiomontano Ramón Díaz Ávila, quien no comenta nada, no dice nada y rehúye a hacer alguna declaración que lo haga ver como que patea el pesebre, y en una de esas le “apliquen el artículo 33” y lo manden de regreso a su estado natal. Del derrame de hidrocarburo que llegó a las costas de Veracruz, el mismo que afectó a pescadores y prestadores de servicios y que por casi un mes no se sabía de dónde provenía, nada dijo el diputado petista. Del daño que el gusano barrenador está causando a los ganaderos y que ya contaminó a humanos, el petista diputado no ha dicho esta boca es mía. Del alza de los combustibles, del incremento a los productos de la canasta básica, de la falta de medicamentos, don Ramón guarda un sepulcral silencio. Y cómo no sabe lo que pasa en su distrito y tampoco lo que allí se produce, pues mejor guarda silencio. Y mucho menos dice nada de cuando se descubre que en Veracruz hay potenciales feminicidas, los cuales están cerca, muy cerca de su círculo de trabajo.

No está bien decir, “se los dije”, porque se podría tomar como presunción, pero sí, se los dije. En este mismo espacio, desde hace varios meses veníamos anunciando que el actual secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera, Alcoholera y Similares de la República Mexicana, STIAASRM-CTM, Lorenzo Pale Mendoza, se encontraba alejado de los problemas y de las demandas que desde hace mucho tiempo le planteaban los obresos azucareros afiliados a esa organización gremial; y, pues, la hora del estallido llegó y en la semana que transcurre, los trabajadores, quienes han sido informados y están enterados de que en diversos ingenios, entre estos el de El Higo, Veracruz, no habrán de recibir el famoso RDU, o sea el reparto de utilidades, toda vez que los propietarios de los ingenios han entregado sus correspondientes caratulas de ingresos, en cero pesos. El reparto de utilidades, es un beneficio que los obreros de los ingenios, por ley, reciben cada año, lo que les permite paliar de alguna manera los terribles efectos de la crisis económica que se vive en todo el país, sin embargo, esta vez no serán beneficiados con esa aportación anual y, señoras y señores, los obreros van a demandar lo que por ley les corresponde. Se los dijimos.