En todo Veracruz se siguen escuchando los comentarios acerca del nepotismo de la diputada Victoria Gutiérrez Pérez, quien sin empacho y pasándose la ley por los talones, decidió nombrar a su hijita como su auxiliar y sin pena alguna, decidió le fuera otorgado un “pequeño sueldo” de 30 mil pesos, sin definir actividad específica alguna. Lo más sorprendente fue saber – y eso también se está comentando- que el mismísimo presidente de la junta de coordinación política, afirmara ante los medios de comunicación que no estaba enterado de la “hazaña” de su compañera diputada y, sugirió, ojalá que los legisladores que estén en esta misma situación –de nepotismo- se acerquen para exponernos su caso y los podamos apoyar. Vaya con la cara dura del exmiembro del EZLN. Obvio, el zapatista diputado tampoco estaba enterado de los casos de acoso sexual que existían en el congreso veracruzano, hasta que los facinerosos fueron detenidos y puestos a disposición de las autoridades. Se cree que el presidente de la jucopo, se haya adelantado a tomar café a Marte.
De que la maestra Delia González Cobos, no ha dado resultados en el Órgano de Fiscalización Superior del estado de Veracruz, es un hecho innegable. Los exalcaldes, los exfuncionarios del cuitlahuato y los del actual gobierno, no se les ha molestado, no se les molesta y, obvio, no se les molestará en ningún momento y bajo ninguna circunstancia. Es por ello que las intenciones de la titular del ORFIS por buscar una candidatura que la convierta en diputada federal, sin poseer ninguna carrera política que la avale, suena a que algo raro puede haber en esa intentona. Hace apenas unas semanas, en la Riviera Veracruzana se incendió un yate y el nombre del presunto propietario de inmediato ocupó los titulares de los medios de comunicación tanto estatales como nacionales. El detalle, es que el “yatecito” tiene por propietario, presuntamente, a un exfuncionario del sexenio anterior. O sea, “el pequeño” detalle de que un exfuncionario de la administración anterior posea un yate Y rancho en la zona de Córdoba, etc., parece ser que le pasó inadvertido a la titular del ORFIS, quien ahora a toda costa quiere ser diputada federal. Ver para creer. Y como decía Raúl Velasco, “aún hay más” ¿Para qué sirvió el enorme presupuesto que cada año le daban y le dan al ORFIS, si a todas luces no hay resultados? ¿Saben de cuánto es el presupuesto anual?
Ya “zopilotean” al dirigente del STIAARM Lorenzo Pale Mendoza, aunque aún le falte más de un año para que entregue el cargo. A nuestra redacción nos llega información acerca de que ya hay quienes andan desesperados por alcanzar y tener la silla que ahora mal ocupa el oriundo de Coatepec y los golpes y patadas que antes se daban por debajo de la mesa, ahora ya son evidencia notoria y no se oculta la desesperación de los que quieren llegar a la secretaria general del Sindicato Azucarero. Uno de los tiradores es un miembro del propio comité ejecutivo nacional de apellido Becerra, quien, afirman sus auxiliares, es el favorito para suceder a Pale Mendoza. Obvio que los otros aspirantes no se van a quedar de brazos cruzados y por lo pronto están pidiendo que, aparte de auditorías y esclarecimiento de los recursos, tampoco haya dados cargados para nadie y que la contienda por la dirigencia nacional de los azucareros del país, sea con piso parejo. Así, “zopiloteando” a don Lorenzo, sin atender los graves problemas por los que transita el sector obrero azucarero, “el favorito” de Pale, ya siente estar sentado en la silla del sindicato nacional.
Bastante criticado el diputado por el distrito XV Veracruz II, José Ricardo Ruiz Carmona, quien acostumbra a llegar tarde a las sesiones, se aburre y se levanta, se va a tomar un café con galletas; regresa a su curul, revisa su celular, se vuelve a parar y se pasea por el congreso; regresa, se pone a platicar con su compañera, la improductiva igual que él, Dorheny García Cayetano, demostrando poco y nada de respeto para el encargo que los electores de sus respectivos distritos les han conferido. Ruiz Carmona es de los legisladores que se encuentran lejos, bastante lejos de la Tribuna más alta del Estado, no propone ni aporta nada, no hay antecedentes de que haya realizado alguna acción a favor de los porteños electores y tampoco se le conoce alguna iniciativa en la LVXII Legislatura del Estado. Los comentarios que se hacen del diputado, aparte de su improductividad, es que no atiende nada ni a nadie, no gestiona, no legisla y, por tal motivo, se le conoce ya como “el dedo más caro del congreso veracruzano”
Al igual que la famosa Puerta de Avilá, así se encuentra en el Congreso de Veracruz, el diputado naranja-morenista Adrián Sigfrido Ávila Estrada, el mismo que tenía y debía de entregar la curul al coordinador del partido Movimiento Ciudadano en Veracruz Luis Carbonel, quien seguro estaba de ocupar la curul del “Chino” de Boca del Río, pero éste, aferrado a la curul, la cual siente como suya, no se la quiere soltar. El más decepcionado y encabronado es el dueño y propietario del partido naranja, Dante Alfonso Delgado, quien creyó en el pacto que un día hizo con el exalcalde boqueño, pero ya vio que fue traicionado. Lo cómico –trágico de la telenovelesca actitud del diputado naranja-morenista es que ha dejado con un palmo de narices a su dirigente Carbonel, quien – nos comentan- anda que no lo calienta ni el sol. Ya lo habíamos comentado, el diputado naranja Ávila Estrada es más morenista que el mismísimo presidente de la junta de coordinación política y de la presidenta de la mesa directiva juntos. Abur.
