Lo que ya se veía venir, se fue Luisa María.

Sin ser del total agrado de la Presidenta Claudia, la amiga del López de Macuspana deja la dirigencia nacional del partido en el poder.

Con nulos resultados para el movimiento y con el temor fundado de perder, en el 2027, un número considerable de gobernaturas y diputaciones federales le dan las gracias para acomodar a quien conocer muy bien el manejo de programas sociales y las redes estructurales del partido.

A Luisa María no la pudo sostener el ex presidente o tal vez, ante el apretón que está dando el vecino país del norte, no le dio la importancia requerida.

Sin lugar a dudas su salida facilita el trabajo electoral de su partido.

Quién llega, Ariadna Montiel Reyes, conoce las cuestiones partidistas, sabe entregar buenos resultados y es bastante bien vista por las tribus morenistas.

Su primer discurso como dirigente partidista estuvo enfocado en lo que tanto daño le ha hecho al partido, a la falta de unidad, ese fuego amigo que distingue a los morenos y que mucho está fracturando al instituto político que encabeza.

La ofensiva de la cual habla proviene precisamente de las bases morenistas, de esos militantes que han dejado la zalea en el alambre y que a la hora de la repartición han sido ignorados. Las tribus se sienten desplazadas, ven con descontento los privilegios electorales que reciben los arribistas, los advenedizos, esos que por ser compadre, mayate, querido o amante del dirigente en turno se van cabezones con los cargos de elección popular.

Así de sencillo.

El trabajo que lleva a cuestas Montiel Reyes no es fácil, no es cualquier cosa. Su carisma le ayuda mucho, esa sencillez que porta seguramente será factor decisivo.

Con origen veracruzano, ya que su padre Manuel Montiel, un maestro normalista rural, nació en el norte del estado, concretamente Chicontepec, a la ex titular de Bienestar le esperan días pesados, semanas extenuantes y meses interminables. Seguramente una de sus prioridades será la de mantener una estrecha cercanía con las bases de Morena, con la población. Consolidar las estructuras de su partido será otra ocupación muy importante para ella. Ganar el mayor número de gobernaturas y lograr una mayoría calificada en San Lázaro será otro objetivo primordial del 2027, eso es algo que seguramente le habrá recomendado mucho la presidenta Claudia.

También le estarán quitando el sueño esos mercenarios electorales llamados partidos del Trabajo y Verde Ecologista. Lo que le vendrá a facilitar su labor partidista es conocer a la perfección el padrón de beneficiarios de los programas sociales. Partiendo de lo anterior la reorganización de los comités de defensa de la transformación será toda una realidad de gran utilidad.

DISTIGUIDO SERVIDOR PUBLICO TIENE ROCÍO NAHLE.

En el gabinete de la gobernadora colabora un verdadero servidor público, un eficaz funcionario y mucho mejor persona. Es sencillo, íntegro y centrado. No le agradan las luminarias, trabaja con eficiencia y sin aspavientos, muestra lealtad a quien gobierna Veracruz y en consecuencia le entrega buenos resultados.

Cómo pocos, así contando con los dedos de la mano, este servidor público cumple a cabalidad los mandamientos morenistas, ya que no miente, no traiciona y no roba. Es de los pocos, por no decir bastantes escasos, colaboradores de Nahle García que ha mostrado congruencia entre el decir y el hacer. Cómo un gran ser humano que es, y ese don de gente que le caracteriza, en días pasados viajó desde una lejana región de la entidad veracruzana a la ciudad de Xalapa, para apoyar a un amigo suyo el cual, al estar quebrantado de su salud, requiera urgentemente de una mano amiga, por lo que, sin dudarlo dos veces, se apersono en el lugar indicado y contribuyó a la tranquilidad del amigo enfermo.

Bien por tan destacado servidor público, y mejor persona, el cual su trabajo al lado de la gobernadora Rocío Nahle no tiene desperdicio.

Bien por tan íntegro servidor público.