
Con sobrada sencillez y con la altura que le caracteriza, el alcalde de Xalapa, Ricardo Ahued Bardahuil, ha logrado, en poco más de 16 meses, hacer lo que en cuatro años no hizo su antecesor. Trabajando de manera incansable e imponiendo su sello a las acciones que realiza, el también empresario, va a tambor batiente en su administración municipal. En un Cabildo de puertas abiertas, se le ve al munícipe xalapeño brindar atención a la población y dar respuestas inmediatas a todo aquel que acude a exponerle alguna problemática. Es evidente el apoyo de la Comuna y hacia los integrantes del Ayuntamiento, don Ricardo canaliza todo tipo de asuntos. Bien dice un conocido refrán popular “obras son acciones y no tan solo buenas razones” Obvio es, hay que decirlo, por el potencial político del que goza el alcalde de la capital del estado, los golpes y los señalamientos también le llegan de distintos ángulos, lo que no pasa inadvertido para el responsable de la administración municipal, quien ante los embates de los que quieren truncar su camino, solo responde con más acciones positivas a favor de los xalapeños. Lo demás, lo sabemos todos, está por venir.

No puede – ni va a dejar pasar la oportunidad- el senador veracruzano Julen Rementería del Puerto, para colgarse de cuanta oportunidad se le ponga enfrente y demostrar “su cariño por las tierras veracruzanas”, toda vez que publicidad es publicidad. El exsecretario de la SIOP durante el yunato, sabe que tiene y debe de colgarse de cuanta oportunidad se le ponga enfrente para tratar de ganar adeptos y ver si así logra la ansiada candidatura. El senador sabe que sus números no le dan para que la cúpula panista, partido al que pertenece, lo designe candidato oficial a la gubernatura de Veracruz y también sabe que su trabajo político solo es conocido en el puerto de Veracruz, Boca del Río y, quizá, Medellín y Jamapa, de ahí en fuera, al exalcalde de Veracruz nadie lo conoce. Pero, además, de no ser porque el señor Rementería se le ocurre hablar de los problemas que van surgiendo en el diario acontecer, de los demás problemas que enfrentan los veracruzanos, el aludido no dice ni pio. De la inseguridad, del desempleo, de los feminicidios, de los homicidios, de levantones, desaparición de personas, el señor no dice nada. ¿Por qué no dirá nada de estos temas? ¿No le interesan o los quiere ignorar?

¿Será cierto que la detención de la exalcadesa de Ixahuatlán del Café, Viridiana Breton, tiene que ver más con su proselitismo y apoyo a favor de un aspirante a gobernador que con el incendio de una instalaciones? De ser cierta esa versión, estaremos, entonces, en lo se le podría llamar canibalismo político en Veracruz. La semana que recién terminó, la ex munícipe fue detenida por agentes ministeriales, quienes de inmediato la condujeron a las instalaciones de la Fiscalía y con una inusitada rapidez, – que no se ve en otros casos- un juez le dictó prisión preventiva por un año. La licenciada Bretón, quien es también compañera del gremio periodístico, sabe que su detención y posterior encarcelamiento no tiene nada que ver con el delito que se le imputa y por ello es que las denuncias y solicitudes para su liberación han estado a la orden del día. En la semana que transcurre, el asunto habrá de tomar un nuevo derrotero y se comenta que podría ser el senador Ricardo Monreal el que tome cartas en el asunto y asuma la defensa de la exalcaldesa. O, ¿los que no comulguen con los del palacio, serán detenidos por alguna causa y llevados a prisión?

Hay que poner atención y no dejar de lado lo que ocurrió en Coahuila, donde el Partido Verde Ecologista de México, se adhirió a Morena para apoyar al candidato Armando Guadiana, el cual no sabe ni qué contestar cuando de algo le preguntan. Bien, si decimos que no hay que perder de vista lo ocurrido en aquel, estado norteño, es porque en Veracruz, en le PVEM que acá dirige o dice dirigir Carlos Marcelo Ruiz Sánchez, podría pasar algo bastante parecido a lo ocurrido en el norte del país. ¿Y por qué la afirmación? La respuesta es sencilla, porque en el Verde, no hay figura visible que sea competitiva para la postulación y para realizar una campaña a nivel estado que pueda defender y refrendar lo que maneja el partido que según defiende la ecología. El joven y novel dirigente está en pañales para poder enfrentar una contienda, primera porque no tiene un aspirante capacitado para hacer campaña; segunda, no tiene forma de defender lo que, de suyo es indefendible; y, tercero, el partido que dirige es tan solo un recipiendario de prerrogativas que nadie sabe en que utiliza y que lo que menos les importa es la ecología. Además, el que dice ser dirigente del PVEM, sabe que las decisiones cupulares son las que se deben de acatar y si le ordenan apoyar a tal o cual candidato, tendrá que obedecer. O sea, el PVEM está algo así como al mejor postor.

La cantaleta del ORFIS, acerca de que en la semana que transcurre habrá de interponer más denuncias –algo así como 38 – en contra de funcionarios o personajes – que hicieron mal uso de los recursos públicos, es, tan solo eso, una cantaleta por parte de la titular de ese órgano, Delia González Cobos, quien desde su llegada se la ha pasado diciendo que “ahora sí se va a proceder en contra de los funcionarios que hicieron mal uso de los recursos públicos; pero lo cierto es que, hasta ahora, ningún pez gordo se encuentra tras las rejas. Y, de casos en donde se conoce que los alcaldes han cometido desmanes con los recursos públicos, se conocen por montón y a pesar de ello, nada que son llamados por alguna autoridad para que respondan por sus actos. Una de las cosas que mejor debiera de hacer la titular del ORFIS es guardar el más sepulcral silencio y no decir que ahora sí van a castigar a los malos funcionarios, porque sus declaraciones se toman a chunga y ya nadie termina por creerle. Para muestra basta un botón: ¿Qué ha pasado con el alcalde de Xalapa, cuyo nombre empieza con P de Pedro H de Hipólito R de Rodríguez y H de Herrero, quien, durante cuatro años de administración municipal, cayó en subejercicios por lo que tuvo que devolver el dinero a la federación; ¿pero, además, no realizó obras en la capital del estado y, de pilón, adquirió lámparas que ya no sirven y que pagó con sobrecosto? ¿Quiere más ejemplos?
