Por Petronilo Turrubiates.
Quitaron, corrieron o renunció al cargo de secretario de la Sedarpa un funcionario que poco o nada hizo por el agro veracruzano durante los casi tres años que estuvo en el cargo. En su lugar pusieron, nombraron o designaron, según, a un experto en el tema agropecuario, de nombre Evaristo Ovando Ramírez, de quien, se dijo, conocía todo lo relacionado con el campo en Veracruz y que, ahora sí, este nuevo secretario iba a sacar, como se dice coloquialmente, “al buey de la barranca” Sin embargo, desde el interior de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural, Pesca y Alimentación, nos hacen saber que al interior de esa secretaría, no ha cambiado ni se ha modificado nada. El campo, a decir de los campesinos, sigue igual o peor; la atención, a decir de los propios empleados de la Dependencia, está peor que nunca y el campo, lamentablemente, tendrá que seguir esperando a que nombren en tan importante secretaría a un verdadero funcionario interesado en atender y resolver los problemas del campo y de los campesinos. El campo veracruzano se encuentra caído y caminando en reversa. ¡Qué lamentable!
En los cafés y todo lugar público en el puerto de Veracruz, se escucha que lo heredado por el exalcalde Fernando Yunes Márquez a la nueva presidenta municipal Patricia Lobeira, es de dimensiones inimaginables, toda vez que, cuando se pensaba que lo único que estaba entregando el exmunicipe era una ciudad llena de hoyos, en donde literalmente, se han hundido camiones repartidores de gas, refrescos o cervezas, ha trascendido que, como dijera Raúl Velasco “aún hay más” Veracruz, ciudad y puerto, hoy parece y luce como una ciudad abandonada, en donde el comercio ha descendido de manera brutal, exhibiendo muchos locales cerrados. También, como para que la nueva autoridad municipal vaya sabiendo en la que se metió al aceptar el cargo que el pasado 31 de diciembre le entregó su propio cuñado, en el llamado 4 veces Heroico, se vive una evidente inseguridad que va en aumento y que los enfrentamientos a balazos ya son del domino cotidiano. Le deseamos suerte en su nueva encomienda a la primera autoridad del puerto jarocho.
Ya habíamos mencionado, en este mismo espacio, que al exalcalde de Tlalnelhuyocan, David Ángeles Aguirre, por la desastrosa administración realizada en ese conurbado municipio, pronto, muy pronto le podrían estar llegando los primeros citatorios para que aclare todo lo relacionado con lo que dice que hizo y que se pagó, pero que nadie sabe dónde está. Porque, ya ha trascendido y dado a conocer por la alcaldesa en funciones, que las irregularidades cometidas en la administración próxima pasada, están tan evidentes que hasta una persona corta de vista las puede encontrar. También habíamos comentado en este espacio en semanas pasadas que ni la influencia de la diputada priista Arianna, de los mismos apellidos, podría evitar que su consanguíneo sea investigado y le sean integradas algunas Carpetas de Investigación y la brillante estrella que ha conducido a esta caciquil familia por los caminos del poder y del dinero, en el vecino municipio, quede eclipsada. Y es que nos reportan que el exalcalde declaró y pagó por obras concluidas, pero al buscarlas por todo el municipio, nadie las encuentra.
La función que realiza un florero-macetero en los corredores del palacio de gobierno es el equivalente al que realiza la contralora del Estado Mercedes Santoyo Domínguez, una ingeniero especialista en alimentos, que, sin duda, de confeccionar alimentos y preparar platillos dietéticos ha de saber bastante, pero de ser la vigilante de que los funcionarios del gabinete cuitlahuista cumplan de manera cabal con sus responsabilidades, no sabe absolutamente nada. Y es que ha quedado constancia de que la funcionaria encargada de vigilar y sancionar a aquellos funcionarios que meten la mano al cajón, meten la pata en lo que a sus funciones corresponde y de paso no logran hacer coincidir lo que ahora tienen con lo que tenían al iniciar el actual gobierno y, además, que su salario tampoco empate con el tren de vida que por todos lados lucen, es señal clara de que la ingeniero en alimentos no está cumpliendo con su trabajo como Contralora General del Estado de Veracruz. Ahora que, si la funcionaria nombrada Contralora quiere saber cómo investigar y saber qué y cuál funcionario del estado es el que está metiendo la mano al cajón, simplemente tiene que buscar las Declaraciones Patrimoniales y en una compulsa simple se dará cuenta de que lo declarado con lo que poseen hoy en día, no coincide por ningún lado.
Continúa en ascenso vertical el diputado veracruzano y Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Sergio Luna Gutiérrez, quien en el reciente pasado viaje del Presidente de la República por el norte de las República, lo mantuvo en todo momento a su lado, demostrando, aparte del afecto que le tiene, la confianza que se ha sabido ganar el oriundo de Minatitlán con el hombre de Macuspana. Los recientes hechos donde el Mandatario Federal le ha dispensado una gran deferencia al veracruzano, no han pasado desapercibidos en tierras jarochas y los sentimientos así como los resentimientos no se han hecho esperar y las demostraciones van en las dos vías. Muchos veracruzanos ya ven al actual Presidente de la Mesa Directiva del Congreso Federal, como el potencial aspirante para alcanzar la silla principal situada frente a la Plaza Lerdo en Xalapa y, por su parte, los adversarios ya han mandado sendos mensajes, los cuales, sin duda, ya tiene forma de recibido en el Palacio de San Lázaro. Por lo pronto, quiérase o no, el de Minatitlán está cerca y en los efectos del que manda en el País. Recuerdan aquella frase de “localismo empobrecedor”
