Como servidor público se desempeñó adecuadamente, sabía investigar y armar bien sus carpetas; así como las fichas técnicas que le exigían constantemente en el trabajo, le encargaban tareas complicadas pero sabía dar resultados.

Cómo padre de familia, fue un excelente ejemplo para sus hijos Ivette, Carlos Gabriel Sanchez Ortiz y Alexander Cauder. Muy querido por su esposa Maria Del Rosario Ortiz, siempre estuvieron juntos y se demostraron amor de esposos. Como abuelo, consentidor y orgulloso de cada uno.

Fue un abogado que dejó huella en su tierra misanteca y también ejerció un verdadero liderazgo desde su juventud, ocupando cargos en el ayuntamiento. Fue amigo de mi padre y posteriormente, mi amigo.

Le gustaba declamar y de vez en cuando le apasionaba escribir columnas de análisis y Charito, su esposa, lo animó a incursionar en la poesía y narrativa.

Lo visité en distintas ocasiones en su casa, en Xalapa y también en Misantla. Fui a la inauguración del primer espacio del despacho que fundó con su hijo, con quién tengo amistad.

Hoy no se despide, sigue presente y su pensamiento y acciones trascienden. Paisano Gabriel Sanchez#QEPD