*Isabel, solo cumple instrucciones

Por Sandra Peñaloza

En la historia política de México, de a la que Veracruz es parte importante, han existido hombres y mujeres, más los primeros, que hicieron del arte de provocar incendios, toda una escuela.

Es decir, creaban el problema y luego aparecían como apaga fuegos, quedando como héroes o heroínas.

Al parecer esto, no lo contemplo Cuitláhuac García Jiménez, un gobernador, de nombre, que lleva la mitad de su administración y se encamina al ostracismo, dejando una huella inolvidable por aquello de las estupideces que se han cometido bajo su “mando”.

En los últimos días, tuvo que confesar que el Poder Judicial de Veracruz, está quebrado. Lo que no dijo es que el con su nepotismo e ignorancia supina, ha contribuido continuando la labor que iniciara el veterano “cara de muela” Edel Álvarez Peña: destruir al Poder Judicial, hacer lo propio con su ya de por si menguada autonomía y convertirlo en una caricatura que pronto tendrá repercusión nacional.

Por órdenes de Cuitláhuac, siguiendo la línea que públicamente maneja la reina de la ignorancia, Isabel Inés Romero Cruz, el Poder Judicial se ha llenado no solo de ineptos, si no de gente rapaz y que ha mostrado en todo su esplendor el sello de la 4T,  el que nunca tuvo, cuando tiene, loco se vuelve, por no decir símil del ratón Miguelito; parece que los clones de Javier Duarte son ahora quienes están al frente de las diversas dependencias del Estado de Veracruz.

En el Poder Judicial de Estatal, interpretando las palabras de Isabel Inés Romero Cruz, pero también los hechos, todo lo que se hace en el antiguamente honorable Tribunal Superior de Justicia, Juzgados y Oficinas Subsecuentes, ha sido por instrucciones del gobernador, o sea, de Cuitláhuac.

Interprete usted esta frase, los niños y los borrachos (as), dicen la verdad, por consecuencia, el único culpable por omisión o por acción, del verdadero desmadre que se traen en el Poder Judicial, con el cuento de la falta de dinero, de los despidos injustificados y del cierre de juzgados,  es el Gober.

A Cuitláhuac se le olvido que pretendiendo controlar, como finalmente lo hizo, la impartición de justicia en la entidad, coloco lo mismo a sus medias hermanas que a las recomendadas de su primo Eleazar Guerrero.

Edel Álvarez Peña, inicio el quiebre de las finanzas del Poder Judicial, haciendo grandes negocios  con las llamadas Ciudades Judiciales, que hasta la fecha siguen siendo una calamidad para los gobernados y para quienes allí despachan, pero que son cobradas a precio de oro por las constructoras, atrás de las cuales está la familia de Edel y él mismo, así como sus presta nombres.

Siguiendo o interpretando las palabras de Isabel Inés, además de confirmarnos los hechos, en el Tribunal no había necesidad del alto número de Magistrados que el Gobernador ha designado, lo peor es que los nombrados, con la complicidad de sus empleados en la Legislatura del Estado, aparte de ser unos desconocedores del Derecho, muchos de ellos tienen malas costumbre$, cobran como si trabajaran, mucho más que el Presidente de la República, y en su afán por apoderarse del Tribunal, han socavado el Fondo Auxiliar y vuelto microscópico el presupuesto oficial.

Si pensábamos que con Sofía Martínez Huerta, las cosas estaban mal, ahora cambiamos por instrucciones de Cuitláhuac, pero debemos mencionar que estábamos mejor cuando estábamos peor.