
Ya se va la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Veracruz, Isabel Inés Romero Cruz, quien al cumplir los 70 años que marca la ley, decide retirarse, dejando toda una estela de situaciones que tendrán que ser investigadas y revisadas con especial escrutinio por las contralorías que correspondan. Muchas son las dudas que deja tras de sí la que fuera titular del Poder Judicial en Veracruz, por citar un ejemplo, el tema de las famosas Ciudades Judiciales. Pero, más allá de ello, la que dentro será la expresidenta del TSJV, se lleva los despidos injustificados de Magistradas y Magistrados, los cuales promovieron y solicitaron la protección de la Justicia Federal, y es casi un hecho que habrán de ser reincorporados en sus respectivas áreas y cubrir los salarios caídos, lo cual vendrá a afectar las de ya de por si afectadas arcas estatales. Las y los abogados de Veracruz, solicitan, anhelan, quieren y piden que la o el próximo titular de ese poder, no padezca la enfermedad que padece doña Chabela.

Con un PRI resquebrajado, sin militancia definida y sin sectores que lo apoyen, el actual dirigente del tricolor en Veracruz, Marlon Eduardo Ramírez Marín, se entretiene con la diputación que se autoregaló, pero sin hacer algo más por rescatar al partido que dice representar y que se encuentra en el fondo de un agujero. Hoy, los pocos priistas que quedan, los que aún no saltan del barco que se está hundiendo, han comentado a este columnista que la desaparición del PRI en Veracruz y tal vez en todo México, es ya un strike cantado y solo es cuestión de que lleguen las elecciones del 2024. Al ser cuestionados a cuanto asciende el número de militantes priistas, la respuesta es simple y sencilla: son Marlón, Arianna y Anilú y párele de contar.

Cual veleta, sin rumbo fijo, es como lleva a la Universidad Veracruzana, el rector Martín Aguilar Sánchez, quien desde su llegada no ha dado pie con bola. Tal parece que no hay programa de trabajo, no hay plan definido de estudios y no se ve, tampoco, que traiga o tenga un esquema que permita observar, ver u contemplar que, en el futuro inmediato, la Alma Mater de Veracruz va a resurgir de sus cenizas, como el Ave Fénix. No, por el contrario, pareciera, tal pareciera que al señor rector, le interesan más otras cosas que atender los graves problemas que existen al interior de la UV, los cuales, hay que decirlos, no son pocos. ¿Qué ha hecho el actual rector con el tema del acoso escolar, el cual ha sido denunciado en infinidad de veces por el estudiantado? ¿Qué plan o programa estratégico tiene o va a poner en marcha para incrementar la matrícula universitaria, problema que anualmente deja fuera de las aulas a estudiantes deseosos de cursar una carrera universitaria?

¿Ya están las carreteras de Veracruz en buen estado? ¿Ya es posible a circular sin que la unidad automotora resulte averiada? ¿Ya desaparecieron los grandes hoyancos que, convertidos en baches impiden una circulación fluida para llegar a algún destino en el estado? O sea, ¿ya se puede viajar por las carreteras veracruzanas? Estas y muchas preguntas más son las que, por conducto de esta columna, cientos de personas que quieren y desean viajar a Veracruz, le envían al director de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes Martín Ramón Álvarez Fontán, quien, pese a las órdenes que ha recibido de que arregle las carreteras de Veracruz, ha hecho caso omiso a las órdenes de sus superiores. Se ignora si ya arregló el trama Mina-Coatza, conocido como Las Matas. Pero una muestra de que no ha hecho gran cosa por arreglar los diversos tramos carreteros es el libramiento Xalapa-Coatepec, la cual ha generado cientos de accidentes y, para no variar, el recién concluido fin de semana, fue necesario cerrar dicha rúa ante la gran cantidad de accidentes que allí se suscitaron. Por eso la pregunta: ¿ya están en condiciones las carreteras de Veracruz? porque ya vienen Navidad y Año Nuevo.

Haciendo como que se indigna, amagando con casi armar una revolución, gritando en el desierto o en medio del océano, es como se ve al que dice ser dirigente del Partido de la Revolución Democrática, Sergio Cadena Martínez, quien por más que grita y hace declaraciones en los medios, no logra hacer que lo volteen a ver o que, cuando menos, salga algún funcionario morenista a responderle. Ya podrá seguirse desgañitando el oriundo de Catemaco, hasta que no le reactiven las Carpetas de Investigación que tiene en su contra; pero una situación en evidente acerca de la fuerza que pudiera aún quedarle al partido del Sol Azteca, hasta ahora no ha podido excarcelar a uno de sus principales correligionarios y exdirigente de ese partido político, Rogelio Franco Castán, quien permanece recluido en el penal de Pacho Viejo. Ya hemos comentado que en otros tiempos, el PRD ya estaría organizando marchas, plantones, bloqueos de calles y un sinfín de acciones más. Pero, al actual dirigente le falta algo más que andar haciendo declaraciones y arando en el desierto.
