**Las convocatorias a debatir, resultaron ser llamados a misa, asistieron los que quisieron.
**Varios aspirantes, por sus pistolas, decidieron no asistir y les valió lo que dijera el OPLE.
**Desorganización total y exceso de seguridad.
**Los aspirantes respondían preguntas a modo.
**El OPLE, sin capacidad para sancionar.
Por Pedro Nícolas Mendizábal.
Mal se vio el Órgano Público Local Electoral de Veracruz, en la organización de los debates distritales realizados a lo largo y ancho de la geografía veracruzana.
Aspirantes que no asistieron, por el simple hecho de que no se les dio la gana, otros con tintes de busca pleitos, algunos con aire de perdonavidas y la mayoría con una total falta de preparación acerca de para qué quieren llegar a ocupar una curul.
El OPLE, sin capacidad para sancionar a aquellos aspirantes que por sus pistolas decidieron no asistir a debatir, se vio como un ente pequeño, sin autoridad o fuerza para proceder en contra de los aspirantes valemadristas que no asistieron, pasándose por el arco del triunfo lo que mandatara o dijera el Órgano Público Local Electoral.

Por ejemplo, en charlas con los compañeros de los medios de comunicación, señalaron que en el debate con los candidatos del Distrito X -I , realizado en conocido hotel de esta capital, nadamas asistieron la abanderada del partido Fuerza por México y Veracruz, Priscila Ramírez y el aspirante del PAN-PRI-PRD Sergio Hernández, en tanto que el abanderado de Morena, Antonio Ballesteros, no se presentó, lo cual extrañó a los compañeros de los medios, surgiendo en ese momento diversas especulaciones acerca de su inasistencia.
Tal mal organizado estuvo el debate del OPLE con los aspirantes a diputados locales, que fue evidente que los candidatos no tenían ni la más mínima idea de cuál es el panorama que prevalece en el distrito que buscan representar y ello se hizo constar cuando los moderadores, al hacer sus correspondientes cuestionamientos, la aspirante Priscila Ramírez Platas, con las respuestas estructuradas a cada cuestionamientos, sacaba hojas y más hojas, las cuales leía de manera atropellada, sin que algún moderador le cuestionara algo.
Por su parte, el abanderado del PAN-PRI-PRD, con titubeos, rebuscando palabras y presumiendo una serie de casas de enlace del pasado, trataba de dar respuesta a las preguntas que se le hacían, sin atinar y menos precisar cómo se pueden resolver los problemas que existen en la capital del estado.
Así, durante todo el debate, los dos aspirantes que buscan ser legisladores en la próxima legislatura se la pasaron leyendo, demostrando que lo que cuestionara el OPLE les importaba muy poco y contestaban lo que querían.
En el debate de los aspirantes a representar el Distrito XI, los aspirantes se dedicaron a lanzarse epítetos y señalamientos que, la verdad, comentaron los representantes de los medios, no venían al caso. Ello, ante la complacencia de los moderadores, quienes, al igual que lo fue el OPLE durante toda la jornada electoral, se convirtieron en espectadores de piedra.
Fueron las aspirantes de Morena, Dorheny García Cayetano y Adriana Rojano Pazzi, del PRI-PAN-PRD, las que se hicieron señalamientos y acusaciones desde el principio hasta la finalización del debate, ello, también, ante la complacencia de los moderadores, quienes ya habían advertido a los participantes que se abstuvieran de hacer señalamientos personales.
Por su parte, el candidato del partido Movimiento Ciudadano, Agustín Arcos, con gráficas y en un tono que, en algunos momentos, parecía hasta burlón, contestaba lo que se le ocurría y presumiendo de que él si conoce la realidad del distrito que busca representar, pero dejando entrever que no lo ha recorrido más que por feis.
Para el exregidor de Xalapa y aspirante a diputado por el Distrito XI, Rafael Pérez Sánchez, con gran conocimiento de la problemática que se vive en el distrito de Xalapa, luego de haber recorrido las colonias, congregaciones y de caminar calles y avenidas desde hace 30 años, le fue fácil señalar dónde están exactamente los problemas que aquejan a la ciudadanía y con seguridad dijo saber cómo encontrar las soluciones.
Los dos debates realizados en la ciudad de Xalapa, organizados por el OPLE, fueron de dar pena ajena, toda vez que, en ninguno de los dos encuentros, los aspirantes, excepto uno de ellos, pudo reunir los requisitos que marcaba la convocatoria.
Ya desde los debates con los aspirantes a gobernador, el OPLE había dado muestras de que carecía de capacidad para llevar a cabo los encuentros con los aspirantes a ocupar la silla principal de palacio de gobierno.
Los señalamientos, las acusaciones directas, así como los excesivos gastos en la campaña, no fueron vistos ni atendidos por el Órgano Público Local Electoral, quien cerró los ojos y no hizo nada por someter al orden a los aspirantes.
Las campañas terminan ya en unos días más y queda demostrado que el OPLE ha sido rebasado tanto por los hechos, así como por las circunstancias que se generaron sin que pudiera emitir una sanción o, cuando menos, una llamada de atención.
El hecho de que en varios distritos los aspirantes, por sus pistolas, no acudieran a debatir, en algunos otros no se realizaran los debates y en la mayoría, como en los de Xalapa, donde prevaleció un excesivo y abusivo resguardo de seguridad, marcaron y dejaron constancia que el OPLE, a más de ser una testigo de piedra, no pudo y no supo lo que es organizar unos debates de altura. ÚLTIMA PARTE DEL TRABAJO, EL SIGUIENTE LUNES 3 DE JUNIO.
