• Por unanimidad, reformó las leyes del Seguro Social y del ISSSTE
El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó, con la unanimidad de 437 votos, el dictamen que establece que durante el periodo de lactancia se tendrá derecho para amamantar a los hijos e hijas o efectuar la extracción manual de leche, “en un espacio adecuado, digno, privado, higiénico y accesible” que designe la institución o dependencia.
El documento, que reforma los artículos 94 de la Ley del Seguro Social y 39 de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, se canalizó al Senado de la República para sus efectos constitucionales.
Argumenta que la lactancia materna constituye una temática fundamental para garantizar un pleno goce del derecho de protección a la salud y derechos laborales de las mujeres y personas gestantes, así como el derecho a recibir alimentación nutritiva de las niñas y niños, razón por la que es pertinente contar con espacios adecuados e higiénicos que permitan la alimentación o, en su caso, extracción manual de leche materna, en los centros de trabajo.
Destaca la importancia de legislar con perspectiva de género, buscando corregir las desigualdades sistémicas, orientada a garantizar que la lactancia no sea un factor de exclusión o vulnerabilidad, sino una etapa en la vida de las mujeres y personas lactantes protegida por el Estado.
Como promovente de la reforma, la diputada Teresa Ginez Serrano (PAN) comentó que hablar de lactancia es mucho más que hablar de nutrición; es hablar de la responsabilidad del Estado por proteger a las madres y a la niñez, preservando su vida y garantizándoles un sano desarrollo. “Desafortunadamente, nuestro país es uno de los 96 países donde la lactancia materna sigue siendo un pendiente postergado”.
Refirió que de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica del INEGI 2023, solo el 30.6 por ciento de los nacimientos ocurridos entre 2018 y 2023 realizó lactancia materna exclusiva y el hecho de que solo 3 de cada 10 niños en México se nutran de esta forma no es cuestión de voluntad sino un problema sistemático que refleja las condiciones de desigualdad que perjudican específicamente a las mujeres, sobre todo, en el tema laboral.
Entre los factores que hacen de los centros de trabajo una pesada carga para la maternidad se encuentran las licencias que siguen siendo insuficientes, los horarios y recesos poco flexibles y en algunos casos hay lactarios que no cumplen con espacios para extracción y conservación de la leche o, peor, “hay casos donde la discriminación en el lugar de trabajo es latente. Todos estos aspectos, en detrimento de la lactancia, dan por concluida o cancelada la misma”.
Por ello, dijo, el dictamen garantiza que los espacios destinados a la lactancia cumplan con las características de ser adecuados, dignos, privados, higiénicos y accesibles. “Esta reforma establecerá un precedente para demostrar que no basta con tener lactarios para cumplir un requisito, sino que estos espacios sean funcionales y garanticen las condiciones para que las madres puedan sentirse seguras, cómodas y tranquilas”.
Con lactarios adecuados, dignos, privados, higiénicos y accesibles –afirmó– se garantizará que las futuras generaciones crezcan saludables y con igualdad de oportunidades, mientras las mujeres del presente desarrollan su proyecto de vida con dignidad y libertad.
