Irisdea Aguayo / aguayoirisdea@gmail.com

Cuando yo iniciaba como periodista, hace algunos años pero mejor no saquemos cuentas, una amiga quiso ser candidata a un puesto de elección popular.
Para no herir susceptibilidades, vamos a decir que en una ciudad, de un estado, de un país, muy, muy lejano.
En aquel tiempo no había paridad de género, ni apoyo a las mujeres como ahora, pero mi amiga levantó la mano apoyada por un grupo empresarial y su familia.
Fue un alboroto, que como medio de comunicación aprovechábamos bien aunque algunos lo veían como tema de distracción.  Por ser mujer y mi amiga fui a apoyarla.
Trabajamos como si ya se hubiera ganado y ni siquiera era candidata, apenas estaban en el tema de las decisiones en los partidos (creo que le llamaban “candidaturas de unidad”), y la verdad en el ambiente se respiraba triunfo.
Para no hacerle el cuento largo, el entusiasmo, las ganas de sacar adelante a su “pueblo”, las ideas para construir y generar fuentes de empleo, áreas de desarrollo para niños y jóvenes, apoyo a madres solteras (esas eran sus banderas), todo eso se acabó cuando le empezaron a llegar “mensajes de apoyo” de grupos delictivos de la región.
Ella prefirió dedicarse a la empresa familiar.
Recordé esa anécdota al leer sobre el encuentro de Alfonso Durazo con medios de comunicación en Caborca, Sonora, donde dijo que asumirá personalmente la responsabilidad de recuperar la paz de esa ciudad y del Estado.
Dejando de lado que en el momento de la rueda de prensa y a una cuadra del lugar se acribilló a un Caborquense, se debe tener mucho valor, o muchos guaruras, al exponerse en la tierra de los Caro Quintero cuando siendo Alfonso Durazo secretario de seguridad, el propio presidente López Obrador le rindió pleitesía al Chapo Guzmán.
Raro, ¿no?
Bueno, y ya que andamos por el rumbo, por favor, que alguien le diga a Alfonso Durazo a qué se compromete al recibir a ex militantes de todos los partidos políticos. 
Con el anuncio de que los exmilitantes de Movimiento Ciudadano, el actual alcalde de Sonoyta, José Ramos Arzate, y  al exalcalde Heriberto Serrano, ya les empezaron a sacar sus trapitos sucios.
Le tocó primero al actual alcalde José Ramos Arzate.
Circula en redes el acta de registro público de la empresa IMET Construcciones S.A. de C.V. constituida en Abril del 2019 por Martín Esquer Carrera, y su papá como accionista minoritario, Martín Esquer Figueroa
Curiosamente en Diciembre del 2019, a solo 8 meses de crearse,  ganaron el concurso LPO-826070975-001-2019 para la rehabilitación del Vado del Río en Sonoyta con valor de 7 millones 500 mil pesos, el detalle es que la convocatoria tenía en sus requisitos que la empresa acreditara 2 millones 400 mil pesos mínimo en capital contable, y presentar estados de resultados de ejercicios anteriores, lo cual no podían sustentar al solo contar con 8 meses de constitución y tener un capital social de 10 mil pesos.
En Agosto del 2020, también «ganaron» el concurso LPO-826070975-001-2020 de 5 millones 500 mil pesos para la pavimentación con concreto hidráulico en el centro del municipio.
Esperemos que este tipo de acciones no solo se queden en “manejo de redes” y se proceda conforme a la ley.
Por eso la sociedad no le tiene fe a los partidos políticos, con tal de ganar las elecciones reciben a cualquier persona aunque le haya fallado al pueblo.
¿Usted qué opina, todos los que ingresan a MORENA se santifican? 
Gracias por su atención y tiempo, y por favor sonría, recuerde que podría ser peor.