Grave, bastante grave lo que ha venido ocurriendo en pleno proceso electoral en el estado de Veracruz, donde dos candidatos, ambos de Morena, han sido asesinados a balazos, de manera pública y directa, como para que el Organismo Público Local Electoral, OPLE, nos salga con la sandez de que los candidatos no habían solicitado seguridad.
El razonamiento de la Presidenta de dicho organismo, resulta ser una verdadera barrabasada, o sea una descomunal sandez, toda vez que desde antes de dar inicio el proceso electoral, o sea, antes de que hubiera candidatos formales en cada partido político, ya había visos de que los actos violentos en contra de algunos de los aspirantes a alcaldes se harían presentes con toda la fuerza. Los resultados están a la vista y hasta hoy son dos aspirantes a alcaldes – Coxquihui y Texistepec – quienes han caído abatidos por las balas.
La actitud del OPLE, su presidenta, es la clásica de quien tira la piedra y esconde la mano; porque, amén de aquellos aspirantes que han sido acribillados, hay las denuncias concretas de otros candidatos que han señalado haber recibido amenazas e intimidaciones directas. Sirva de ejemplo el caso del candidato en el municipio de Yecuatla.
La inoperancia e incapacidad del Organismo Público Local Electoral se hace evidente cuando afirma no contar con los recursos suficientes para realizar Debates entre candidatos y se da a la tarea de llevarlos a cabo …¡por internet. Como si todas y todos los veracruzanos contaran con internet, cuando es bien sabido que en muchas localidades ni siquiera energía eléctrica tienen.
A pesar de que los famosos debates que el OPLE trata de vendernos como una panacea y como el descubrimiento del agua tibia, y que están encaminados al más rotundo fracaso, a pesar de los recursos públicos invertidos, tirados a la basura, obviamente; al finalizar habrán de informar que resultaron todo un éxito, que tuvieron records de audiencia y …¡que varios estados ya nos están solicitando el modelo! Y no se dude que quieran presumir que hasta otros países ya vienen en camino para recibir asesoría de organismo veracruzano.
Faltan escasos diez días para que concluya la jornada electoral en Veracruz para renovar 212 alcaldías. El ambiente se siente tenso. Hay miedo en la población. El temor es evidente, razones sobran, los daños colaterales existen.
La pregunta es: ¿seguirá el OPLE con la misma actitud?
