Alfredo Bielma VillanuevaAlfredo Bielma Villanueva

Por donde quiera que vayamos es posible observar a gente, ya por costumbre o mera inercia colectiva portando aún el cubreboca, pero también olvidando las precauciones del aislamiento, pues las multitudes se agolpan ya en centros deportivos, comerciales y de diversión o entretenimiento. Por otro lado, el presidente López Obrador ofreció en mayo pasado avanzar en el programa de vacunación “a finales de octubre” inmunizando, aunque sea con una dosis a 70 millones de mexicanos; pero esa es una actitud política que no se corresponde con la realidad relativa a la pandemia. En principio, porque no será posible alcanzar la meta fijada por el presidente, pues, aunque ocasionalmente se celebre el cumplimiento de la meta presidencial, hasta ayer 53 millones 487 mil 503, 76%, tienen el esquema completo y 16 millones 486 mil 677, 24%, tienen medio esquema o una dosis. Es decir, solo el 41 por ciento de la población tiene el esquema completo. O sea, el 46% de la población aún no cuenta siquiera con una dosis. Pero incluso esos números de dosis completas no debieran aportar plena seguridad de haber rebasado el problema sanitario porque, por ejemplo, en el Reino Unido, el 67 por ciento de su población ya cuenta con esquema completo y 72 por ciento con al menos una aplicación, y, sin embargo, tienen un serio repunte de contagios y defunciones. En estos términos, lo mejor es atender a Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando advierte que «la pandemia está lejos de acabar». Pesimista, pero esa es la realidad.