¡Vox populi, vox Dei!

Banderolas azules, las amarillas y también las rojas se hicieron presentes en la marcha de este domingo en ciudad capital, Xalapa, pero más el grito ciudadano del ¡Ya basta!

Millares de ciudadanos, apartidistas y partidistas, salieron, desde temprana hora a las calles del centro histórico a manifestarse, a expresar su repudio a Morena y mostrarse decididos a rescatar a Xalapa por la vía de las urnas.

Fueron tres contingentes, uno de cada partido, enfundados en camisas y blusas blancas -mas mujeres que hombres- marcharon por 20 de noviembre, Revolución y Lucio para luego confluir en Palacio de Gobierno y abarrotar la calle de Enríquez y parte de la Plaza Lerdo, para mostrar la urgencia del cambio.

Se encontraron para externar voz en cuello su malestar por los baches, por la corrupción, por la vialidad hecha un desastre, por la falta de agua, por la pestilencia de la ciudad inundaba por toneladas de basura, por el subejercicio, por los moches.

En fin, por el mal gobierno de un pésimo gobernante, Hipólito Rodríguez que este fin año regresa a Xochimilco, una localidad -también de canales pestilentes- de donde nunca debía haber salido, menos para venirse a vivir y dirigir los destinos de nuestra ciudad.

La de este domingo fue una marcha de repudio, una marcha vecinal, un encuentro de ciudadanos de decenas de colonias.
Bastó que, al conjuro de la alianza, que encabeza el Partido Acción Nacional en recia compañía con el Partido de la Revolución Democrática y el PRI, incentivara, bajo la consigna de Rescatemos Xalapa, para que se volcara.

“Más del 70 por ciento de los ciudadanos van a apoyar el cambio”, gritó Américo, mientras Lilián Cerecedo, candidata a diputada por la alianza, pero de extracción panista señaló que “El cambio ya nadie lo para”.

Fue, como describe el maestro Miguel López Azuara, impresionante el ánimo ciudadano para votar el próximo domingo para salvar a México.

En efecto, ya se percibe desde ahora el despertar de la ciudadanía.
Al igual que en el 2018 la gente se apresta a salir a votar, pero ojo, ya no por el Mesías que nos engañó y llevó por el camino del empobrecimiento a base de mentiras, desaparición de programas sociales y una escalada criminal imparable, sino por la opción ciudadana que es a la que invita la ciudadanía.

“Todas y todos los xalapeños que amamos nuestra ciudad nos unimos en una sola fuerza y bandera, la de la solidaridad, la de la justicia, libertad y democracia. Este 6 de junio vamos a salir a votar con el entusiasmo de rescatar a Xalapa”, sostuvo Américo Zúñiga, quien prácticamente tiene amarrada la diputación federal.

La de Américo, una vez diputado federal en el Congreso de la Unión, será una representación popular que permitirá el regreso de la división de poderes hoy invadido por un presidencialismo abusivo.

Lo mismo sucederá a nivel municipal con el respeto y rescate del 115 constitucional que habla de la autonomía fuera del ámbito del gobierno estatal.

Igualmente sucederá con quienes enarbolen, que no sean los de Morena por supuesto, las diputaciones locales hoy en manos de serviles arrodillados al mandato de un incapaz gobernador que juega al odio y venganzas personales, que lucha contra sus propios demonios desquitándose de sus enemigos dentro y fuera de su casa.

La marcha y manifestación de ayer si bien muestra el músculo del Partido Acción Nacional no desdora al PRD o al PRI, ya que -por primera vez en la historia tres instituciones político-partidistas con diferentes ideologías se unen en un solo afán, acabar con el autoritarismo y restaurar la democracia seriamente atropellada por la Cuarta Transformación.

En Boca del Río, en la zona de las altas montañas, en Poza Rica, en Coatzacoalcos, en Tuxpan… y más arriba, la tierra del “Chapito” Joaquín Guzmán por donde no pasa el aire moreno, en todos lados la gente está saliendo a las calles a celebrar de manera anticipada el triunfo ciudadano.

Mientras la chairiza sigue bajo resguardo.

Están escondidos y los pocos que salen con sus despensas en camiones clandestinos, son exhibidos por los vecinos, quemadas sus despensas, grabados y expuestos en las redes sociales.

Un ambiente de triunfo es el que se respira en el solar veracruzano. Hoy estamos viviendo la crónica de una muerte anunciada, la de Morena

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo