La anunciada visita presidencial, esta vez a Coatzacoalcos, fue suspendida sin fecha para concretarla posteriormente, no se dieron a conocer los motivos, que por las actividades de la mandataria pudieran ser muchos y de bastante peso. Puestos a especular esa gira presidencial pudo haberse suspendido por alguna causa mayor, entre ellas las bolsas con despojos humanos repartidas en diferentes sitios de Villa Allende, importante Congregación de Coatzacoalcos, el jueves y viernes de esta semana. Es difícil concebir que tal suceso haya sido fortuito, justo antes de la anunciada visita de la mandataria presidencial. Por otro lado, ese acontecimiento se produce en la tierra adoptiva de la gobernadora Rocío Nahle, un motivo que aporta elementos de una necesidad imperativa de reforzar la seguridad en esa región ya por muchos años azotada por la delincuencia. Ni Fidel, ni Duarte, tampoco Yunes Linares y mucho menos Cuitláhuac García pudieron con ese enorme paquete en Coatzacoalcos, lo ahora ocurrido exige una respuesta gubernamental determinante.Pero, además, la presidenta enfrenta grave asuntos que atender: mantenerse alerta a las acciones del gobierno de Trump respecto de nuestro país (el jueves, el buque cisterna Ocean Mariner con bandera de Liberia, que ha transportado petróleo mexicano a Cuba, fue interceptado por un buque del gobierno estadounidense), estar atenta al estado de ánimo del vecino de Palenque y del ala dura de MORENA, organizar la estrategia para evitar rebelión en la alianza de partidos adláteres para sacar adelante la reforma electoral, también resolver submecatum el adelanto del Verde Ecologista candidateando a la esposa del gobernador de San Luis Potosí para sucederlo, de igual manera el anuncio de Adán Augusto sugiriendo la candidatura de la senadora Andrea Chávez para gobernadora de Chihuahua. Aunque Ricardo Monreal ofrece intervenir para convencer a su hermano Saúl de no insistir en su candidatura al gobierno de Zacatecas, el tema está allí, punzante y quemante de la propuesta contra el nepotismo. Son expedientes que por separado pueden resolverse sin mucha alharaca, pero juntos conforman un paquete bastante explosivo porque a ellos se acumulan a otros de no menor jerarquía: las revelaciones de Julio Sherer en su libro “Ni venganza ni perdón”, relativos a los malos pasos de Jesús Ramírez Cuevas, su jefe de Asesores, ¿le pedirá su renuncia? ¿O será una despedida abrupta como la de Max Arriaga quien se niega a entregar su puesto como director de Materiales Educativos en la Secretaría de Educación? En fin si estaba planeada la reunión con Salma Hayek en su natal Coatzacoalcos, de cualquier manera ella estará con la presidenta el domingo próximo.
