Vaya conflicto que se le viene encima al ahora dirigente de MoReNa en Veracruz, Esteban Ramírez Zepeta, quien tendrá que sortear los vendavales que va a tener para sacar adelante las designaciones de candidatos en el 2024. Hoy, Ramírez Zepeta, agazapado ve como se están destrozando los propios morenos, quienes ya empiezan a buscar otros horizontes, sabedores de que la avalancha el próximo año estará muy, pero muy fuerte. El dirigente de Morena en Veracruz, de quien se dice no convoca ni a su familia, con alguien va a quedar mal, porque ya lo dice el refrán popular, “al que a dos amos sirve, con alguno queda mal” Es evidente el silencio de don Esteban, quien, a pesar de los dardos que le envían a su patrón principal, en ningún momento sale a emitir declaración de defensa. El que calla otorga, don Esteban.

La influenza en Veracruz, esa enfermedad que llegó antes del Covid 19 y que ha causado estragos en la entidad, sigue su marcha ascendente y parece que cada semana cobra mayor número de fallecidos, pero es lo que no parece importarle mucho al actual secretario de salud de Veracruz, doctor Gerardo Díaz Morales. Por cierto, luego de la salida del anterior secretario, de quien por lo visto ya nadie se acuerda, es esta la hora en que el nuevo secretario no ha emitido o salido a dar una declaración del estado en que encontró esa dependencia, de la que existen sobradas evidencias de ahí había una serie de anomalías que eran motivo y razón suficiente para dar parte a las autoridades de la Fiscalía General del Estado y también, claro está, a La Fiscalía General de la República. ¿Por qué el doctor Díaz Morales no ha dicho nada? Averígüelo Vargas.

Mal parado quedó el diputado local por el Distrito de San Andrés Tuxtla, Rafael Gustavo Fararoni Magaña, en la sesión donde compareció la titular del órgano de Fiscalización Superior del estado de Veracruz, Delia González Cobos, quien de plano exhibió la ignorancia del novato legislador. El diputado tuxtleco, a quien se le ve lo verde por todos lados, no tuvo forma de rebatir ni de cuestionar los argumentos sólidos de la auditora. Fararoni Magaña quien es el presidente de la Comisión de Vigilancia, no ha demostrado, hasta ahorita, poseer los conocimientos básicos y la preparación adecuada para estar al frente de una Comisión tan importante, de ahí los yerros en que a cada rato cae. El imberbe legislador no sabe, ya lo demostró, nada de en cuanto a la revisión de cuentas de los ayuntamientos y de los entes públicos. Brillante legislador tienen los morenistas en esa delicada Comisión.

Parece que eso del acoso en sus diferentes modalidades va en franco aumento y lejos de ser contenido o medianamente frenado, sigue creciendo como la espuma. Lo anterior viene a colación porque en la semana que recién ha concluido, desde la tierra de las manzanas, Jalacingo, Ver., vino la actual Sindica del Ayuntamiento de aquel serrano municipio Concepción Bandala Martínez, a denunciar con pelos y señales el grave problema que enfrenta con el actual alcalde Roberto Perdomo Chino, a quien acusó, entre otras cosas de hostigarla, amenazarla y de acosarla, nadamas porque no le firma la Cuenta Pública. Y es que, en declaración ante medios de comunicación de esta capital, la funcionaria de aquel ayuntamiento expone que la Cuenta Pública no la firma, simple y llanamente porque le ha encontrado algunas cuestiones que no coinciden con lo que el munícipe quiere informar. Ahora, el acoso, las amenazas y las advertencias en contra de la Sindica no se han hecho esperar y ya teme por su vida y la de sus familiares. ¿Ya estarán actuando las autoridades al repecto?

Continua en la cárcel de Pacho Viejo, el dirigente del PRD y secretario de Gobierno en el bienio del yunato, Rogelio Franco Castan, quien primero fue acusado por maltrato familiar y luego por ultrajes a la autoridad, lo que le ha valido para que se le acumulen cargos y permanezca en el reclusorio arriba mencionado. Su anterior jefe inmediato, el choleño, prácticamente, ya lo abandono y eso no está a discusión. Pero es todavía más evidente que la dirigencia estatal del partido al que pertenece el tuxpeño Franco Castán, nada ha hecho ni nada hará para lograr la excarcelación del exdirigente. Y es que, ya lo hemos comentado en este espacio, el dirigente del Sol Azteca en Veracruz, carece de fuerza política y moral, así como los arrestos suficientes para hacer la presión suficiente. Por lo pronto, Franco Castán permanece en el bote y tanto su exjefe así como el presidente de su partido nadamas no dan una