opinion

Lamentablemente para México y los mexicanos las obras consideradas insignia del gobierno emanado del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que ideó Andrés Manuel López Obrador (AMLO), tienen algunos comunes denominadores: no son entregadas en el tiempo previsto; no tienen la demanda para la que fueron realizadas; cuestan mucho más de lo presupuestado y siempre fallan o presentan percances graves en su funcionamiento, independientemente del grado de corrupción que se sospecha ha imperado en cada una de estas por parte de algunos de los servidores públicos encargados de llevarlas a cabo.
Sin entrar en señalar detalles de lo referido, por razones de no aburrir al lector, así como también de espacio y tiempo, se comenta el más reciente accidente sucedido en una de estas: el percance en el Ferrocarril del Itsmo de Tehuantepec (FIT), el pasado 28 de diciembre del año 2025.
Situación o accidente, según lo vaya a clasificar finalmente la Fiscalía General de la República (FGR), que a través de un video la titular de la dependencia la cuestionada Ernestina Godoy, dijo: se debió al exceso de velocidad con que conducía el tren su maquinista, Felipe de Jesús Díaz Gómez, que era de 110 km/hr., en distancias en donde la velocidad máxima debía ser de 70 km/hr Video en el cual también exoneró la infraestructura y vagones y máquinas del convoy, equipo que se compró usado, no nuevo para equipar este ferrocarril propiedad del Estado Mexicano.
El resultado de las investigaciones sobre este accidente que costo la vida de 14 personas y aproximadamente 100 lesionados, dado a conocer después de un mes de investigaciones por la FGR y no por un equipo de especialistas en la materia como debía haber sido, también acusa al de menor jerarquía de los trabajadores de la empresa FIT -al maquinista- de homicidio y lesiones culposas, entre otro grupo de empleados que por razones de trabajo viajaban a bordo del tren, pero que no tienen responsabilidad con su operación y funcionamiento.
Apareciendo también durante las investigaciones que el maquinista no contaba con licencia vigente para la operación del tren, lo que de alguna forma lo responsabiliza, pero es en este punto en dónde surgen los cuestionamientos: ¿Qué no hay quién supervise que los maquinistas tengan su documentación en regla? ¿Hay algún Jefe de Seguridad del tren o no? Por qué de ser así, estos personajes tienen más responsabilidad que el maquinista y hasta el momento no se sabe nada de ellos. Y es aquí, doña Ernestina Godoy en dónde debe responder: ¿En este caso también el hilo se reventará por lo más delgado o sí se hará justicia?
Como han dado a conocer en diferentes publicaciones especialistas en este tipo de accidentes ferroviarios, las investigaciones al respecto en otros países las hacen los versados en la materia y no las fiscalías, por razones obvias. O será que en el caso que nos ocupa, la FGR tiene algo que ocultar y por eso ahora han reservado por cinco años toda la información correspondiente a este grave accidente, aduciendo que la información sobre el grave accidente no se puede dar a conocer en su totalidad por ser de interés de la Seguridad Nacional. ¿O será que quiénes están atrás y tienen la responsabilidad de todo esto son servidores públicos de primer nivel gubernamental pertenecientes a Morena? Usted qué opina estimado lector. Hasta el viernes. noti-sigloxxi@hotmail.com (Fech. Púb. Lun. 9-febrero-25)