Vaya que la semana pasada el peroteño, con eso de la aprobación, en San Lázaro, de la propuesta de la diputada priista Yolanda de la Torre la cual establece la permanencia de los elementos castrenses en materia de seguridad hasta el 2028, vino a levantar polémica al emitir su voto en contra. Con su negativa el ex alcalde no les hizo ningún favor a los veracruzanos, simple y sencillamente cumplió con lo prometido en campaña, legislar a favor del pueblo, que finalmente es quien le paga, y muy bien, sin olvidar que para eso se alquiló.

Pepe Yunes, o «Huevos Tibios», cómo lo bautizó una ex legisladora local, se opone al maridaje existente entre su partido y el partido en el poder, ante tal noble gesto el candidato perdedor fue acuerpado por sus correligionarios los cuales a una sola voz entonaron su nombre en el recinto legislativo y lo treparon a su nube rosa. Esa encaramada fue más que suficiente para que el priista, perdedor, por cierto, ya se sienta con todo el derecho a exigir la candidatura tricolor al gobierno de Veracruz para el 2024.

De nueva cuenta el legislador federal ambiciona aparecer en la boleta electoral, sus cercanos precisan que Yunes Zorrilla, anda obsesionado con la aspiración, señalan que ha perdido el juicio y pasando sobre lo que sea y quién sea, buscará ser el abanderado tricolor.

Lo que olvida el peroteño es que por dónde le busquen no gana, los escombros del tricolor se lo impiden, por lo tanto, lo que debe tomar muy en cuenta el legislador federal es que sus adversarios políticos habitan en el mismo partido que representa y si a lo anterior le agregamos las rémoras que le han venido acompañando en los últimos años en su caminar político, ni esperanzas de llevarse la victoria aun cuando lo apuntalen otros institutos políticos. De no cavilar el escenario lo único que le espera es volver a morder el polvo.

O que acaso de nueva cuenta va a llamar a Ranulfo Márquez, para que lo lleve al triunfo, no queremos pensar que en su mentecita anida la idea de volverle a delegar responsabilidad a Silvio Lagos Galindo o bien acaso piensa confiar plenamente en el tal Gonzalo Morgado Huesca.

Pues, así como anda de engrandecido «Huevos Tibios», perdón José Yunes Zorrilla, júrelo que sí los vuelve a buscar, les vuelve a rogar que lo acompañen en su capricho político. No sé asombre si de nueva cuenta los ubica entre sus cercanos.

Lo incuestionable es la honestidad del peroteño, eso nadie se lo quita, cómo también no se ha podido quitar de encima su falta de carácter para llamar las cosas como son, para poner a sus compañeros de partido en su lugar, para exigirles congruencia entre el decir y el hacer, lamentablemente el peroteño ha optado por guardar silencio, por ser «institucional», cuando en política los términos se enredan. Se confunde la gimnasia con la magnesia, por no decir lo manso con lo menso.

El ex alcalde tiene tablas, ha hecho escuela, lo que no ha tejido es un buen equipo, se ha rodeado de puro Judas, de gente mal agradecida, de valemadristas, de esos que solo ambicionan la talega llena de billetes «para operar» y a últimas lo traicionan.

Todo lo anterior Pepe ya lo vivió, nadie de lo cuenta, luego entonces, ya no se puede decir traicionado o engañado.

Ahora lo que viene para el peroteño es mostrar carácter, sacar la casta y hacer valer su postura, así como también convencer a las bases priistas, a esa gente que por mucho tiempo olvidó y la misma a la cual sólo visitaba y saludaba en épocas electorales.

De igual forma es de esperarse que Pepe no se encapriche con la candidatura, que esa nube rosa en que lo han colocado no lo vaya a marear y, llegado el momento, de no estar bien posicionado acepté la realidad y ceda el paso al mejor postor.

Los caprichitos no van en estos tiempos, las exigencias electorales debe dejarlas para después, ahora lo realmente urgente es terminar de cumplirle a sus representados, a esos miles electores que le brindaron su confianza en las urnas, los mismos que le hicieron realidad su anhelo de ir nuevamente aposentar sus glúteos en un cómodo sillón de San Lázaro.

Por lo mientras, bajo el pretexto del tema castrense, al igual que el minatiterco Sergio Gutiérrez Luna, vera usted al priista recorrer todo el estado de Veracruz, cuál reina de carnaval, repartiendo sonrisas y abrazos.

Provecho