Alfredo Bielma VillanuevaAlfredo Bielma Villanueva

Es patética la actual situación del Partido Revolucionario Institucional pues ya en plena decadencia camina hacia su ocaso trastabillando, sin la gallardía de sus mejores años, ayuno de aquellos actores políticos de aparente bizarría, pujantes en el éxito, tímidos portaestandartes en la derrota. Inanes, desalentados, alejados del acontecer de su partido, aquellos “líderes” de presumida habilidad política son ahora silenciosos o silenciados fantasmas del ayer: Manlio Fabio Beltrones, Roberto Madrazo, Labastida, Osorio, y muchos más, penan porque la UIF no los vea, no quieren perder la “tranquilidad” al menor asomo de su cabeza. Pero son usufructuarios del poder devenido de la fortaleza priista, y por lo menos debieran participar en la postrera procesión para encauzar al PRI por la senda del orgullo, haciendo honor a su pasado, conduciéndolo hacia su lugar en la Historia de este país. Pero no, aquí n la aldea y en todo el territorio nacional solo están demostrando haber sido como los enanos del tapanco y no los “habilidosos” políticos que presumían ser.