• Fue clausurado, pero violaron los sellos y siguen arrojando desechos
  • El diputado federal, Adrián González Naveda, solicitó la intervención del Gobierno Estatal

En Potrero de García, municipio de Tlacolulan, continúa creciendo un enorme foco de contaminación, porque el “Relleno Sanitario” que se encuentra funcionando en ese lugar ha generado manadas de perros agresivos, ratas y otras alimañas, además de la fetidez que se percibe y que pone en riesgo la salud de los habitantes de ese lugar.

Hace algunos meses, ante esta terrible contaminación, los vecinos del lugar pusieron su denuncia ante la Procuraduría del Medio Ambiente (PMA), que después de hacer las inspecciones correspondientes, decidieron esas autoridades clausurarlo y así permaneció por un tiempo, pero los sellos fueron violados y continúan arrojando desechos en ese lugar.

El municipio de Tlacolulan se localiza entre Altotonga y Acajete, pertenece a la franja montañosa de la zona centro del estado de Veracruz, con datos históricos muy interesantes, porque ahí se han encontrado piezas prehispánicas que hoy se conservan en el Museo de Antropología.

Es tanta la desesperación de los habitantes de ese lugar que, decidieron buscar el apoyo del diputado federal, Adrián González Naveda, y el 7 de febrero se presentó el legislador acompañado de las mujeres y hombres afectados y constató que, efectivamente, los sellos de la clausura fueron violados.

Ahí mismo ante las cámaras solicitó la intervención del secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil para que disponga lo necesario, antes de que sea demasiado tarde y alguna bacteria afecte la salud de esas familias.

González Naveda hizo también un llamado a los alcaldes de los municipios cercanos, para que no se conviertan en cómplices de esta violación y solicitó que dejen de arrojar desechos en ese lugar, ya que no está autorizado para funcionar con ese objetivo.

Los habitantes agradecieron el apoyo del diputado federal y este, por su parte, manifestó su confianza en que el Gobierno Estatal intervendrá para clausurar definitivamente este foco de contaminación, y combatir la injusticia que padecen las familias de Potrero de García.

Después del desprestigio que se generó en la Procuraduría del Medio Ambiente en la administración estatal anterior, que fue señalado el titular por diversas empresas, se hace necesario que ahora el ingeniero Ángel Carrizales López, titular de esa dependencia, hago lo propio para devolver la credibilidad y autoridad, en este caso de Tlacolulan, donde está de por medio la salud de sus pobladores.

Más claro ni el agua.