Por si no bastara haber escuchado durante seis años la muy enjundiosa retórica de AMLO ofreciendo para México un servicio de salud equivalente al de Dinamarca, un crecimiento económico del 4 por ciento para superar el mediocre 2 por ciento alcanzado por los gobiernos neoliberales, un México libre de violencia, de amor y paz, en base a la estrategia de abrazos, no balazos contra la delincuencia, seguir enarbolando el pañuelito blanco significativo del fin de la corrupción en este país, alcanzar la autosuficiencia alimentaria y la soberanía energética, bajar el precio de la gasolina a 10 pesos, etc., ahora la presidenta Sheinbaum ha anunciado un espacio en la mañanera dedicado al “mitómano de la semana”, para dar respuesta “a las mentiras en contra del gobierno”. No parece buena idea cuando en el horizonte nacional se asoman nubes grises y el Movimiento cuatroteista atraviesa por un enjambre noticioso nada favorable para muchos de sus actores principales. Sin embargo, algo tienen que hacer en defensa propia.
Al menos, así se percibe con la iniciativa del diputado Monreal relativa al “injerencismo extranjero” en materia electoral en nuestro país. Pero el cerco se estrecha para el gobierno mexicano por la exigencia estadunidense para que redoble esfuerzos en la lucha contra la delincuencia organizada y actúe en consecuencia, desde allá advierten dar a conocer nombres de gobernadores, miembros del gabinete gubernamental y empresarios vinculados con la delincuencia, nada apetecible para un país como México que requiere salir del estancamiento económico y las inversiones no llegan en la proporción necesaria a causa de la incertidumbre y desconfianza prevaleciente en nuestro país motivada por la reforma judicial del acordeón en 2024, de allí la propuesta para transferir la elección judicial de 2027 a 2028. Así las cosas, la figura del “mitómano de la semana” solo servirá para seguir promoviendo el enfrentamiento del gobierno con sus opositores, mientras que el país, los mexicanos seguiremos esperando el cumplimiento de lo ofrecido no hace muchos ayeres.
