Llevo años afirmando que cuando pensamos que MORENA, sus militantes y funcionarios ya no pueden sorprendernos, nos callan la boca y zas, allí viene otra más.
“Solo fueron unas gotas” “no hay un solo tiburón-delfín, o tortuga muertos” salió en varias ocasiones afirmar, de manera trivial la gobernadora de Veracruz Roció Nahle, cuando la evidencia esta a la vista de todos no solo en nuestro estado, sino en los más de 630 kilómetros de costa afectadas por el derrame petrolero, que desde febrero inicio, y que retratando la capacidad (10%) de los funcionarios morenistas, es el día que no saben de donde proviene: si de un buque, si de la refinería 2 bocas, o quizás de marte, dada su inteligencia que jamás le importo a don Andrés Manuel López Obrador y a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Este derrame que lleva más de 40 días afecta a hombres y mujeres que viven y dependen del mar como los pescadores, que son comunidades con problemas económicos; a los prestadores de servicios turísticos como son los restauranteros y hoteleros de los estados de Tabasco y Veracruz, pero también a la salud de todos los que allí viven.
No solo dañan las playas, también los manglares, ríos y ecosistemas porque están muriendo (contrario a las mentiras de la ejecutiva de Veracruz), delfines, cocodrilos, tortugas y miles y miles de peces, así como la economía de las sociedades que por años dependen de esa actividad económica.
Olvidémonos que tanto el gobierno federal como los estatales de Tabasco y Veracruz no quieren, o por su incapacidad no pueden identificar a los responsables del ecocidio, pero lo que si deberian hacer de inmediato es: 1.- crear un fondo económico para atender la contingencia. 2.- Dar apoyos económicos a comunidades, trabajadores y pequeñas empresas que viven del mar, ríos y manglares afectados. 3.- Generar empleos temporales. 4.- Crear programas de apoyo para los sectores turístico y pesquero y 5.- Restauración ambiental inmediata e implementación de acciones de prevención, por lo menos.
Ya cuando identifiquen al, o a los responsables de este siniestro, si es que quieren fincarles responsabilidades, porque somos testigos de lo selectivos que son para esas cosas de la aplicación de la ley contra presuntos delincuentes, sabrán ellos si les cobran todos los daños que están ocasionando, y que ojala no lleguen a las costas de Texas -ya la mancha de chapopote esta en las costas de Tamaulipas-, porque de ser así, Donald Trump tomara el teléfono rojo para hablarle a la presidenta y mostrarle, una vez más, los aprecios que le guarda.
¡Alto a los ecocidios e ineptitud! No se debe seguir envenenando nuestro planeta.