Y en el Congreso del Estado, sigue la mata dando. Ahora se pone al descubierto que los moches ya se han vuelto una normalidad. Recién se ha puesto al descubierto que la diputada de Morena Dorheny García Cayetano, la que dice que no es hermana del exgobernador Cuitláhuac García Jiménez, también le gusta y fascina recortarles el salario a sus colaboradores, todo ello sin que el presidente de la Junta de Coordinación Política, el exguerrillero del EZLN Esteban Bautista Hernández, se atreva todavía a poner orden e intente llamar a sus compañeros a la cordura y a la sensatez. De hecho, con la noticia de que la exsecretaria del trabajo de Veracruz, donde nos comentan que la ahora diputada morenista también le gustaba “rasurar” los salarios de los trabajadores, ha echado por tierra la “fascinante” encuesta en la que el presidente de la JUCOPO, resultó evaluado como el séptimo mejor presidente coordinador de los diputados de los congresos estatales. Existen informes de que en el congreso que (des)coordina don Esteban, hay más casos de moches y otras linduras, las cuales pronto habrán de salir a la luz pública.

Los del Partido Verde Ecologista Mexicano, que en Veracruz coordina Edgar Herrera Lendechy, andan apurados con su promoción de que quieren ver de verdad, pero no se entiende aún si lo que realmente quieren es ver bien es lo que pasa realmente, porque lo único que no han visto los chicos verdes es lo que está frente a ellos, pero no quieren ver, de verdad. Para nadie en Veracruz es un secreto y tampoco pasa desapercibido que los jóvenes verdes, los que se apoderaron del partido y pretenden acaparar los espacios políticos –diputaciones federales, locales, senadurías, alcaldías y todas las sindicaturas y regidurías que más se puedan- están demostrando una enorme ansia de poder y de recursos proveniente del erario; todo lo demás, la contaminación, la inseguridad, la falta de empleo, la falta de medicamentos en hospitales, las carreteras en pésimo estado, son cuestiones que, eso sí, no quieren ver de verdad. Lo que los jóvenes verdes quieren ver de verdad son los cargos políticos, como el ansioso aspirante a la diputación por Cosamaloapan, quien, colgado de las valencianas de su progenitor, hoy busca ser diputado federal, obvio para nunca más volver.

La gobernadora del estado, Norma Rocío Nahle García, no se anduvo por las ramas y sin compasión o falsos miramientos, le soltó a los medios de comunicación que el actual secretario de Desarrollo Económico, el exsenador Ernesto Pérez Astorga, que “el tema del desarrollo de Tuxpan, va muy atrasado y el secretario no ha convocado ni ha hecho las licitaciones correspondientes; por lo que si no puede, licitaré yo”, dijo la mandataria. Es evidente que el exsenador de la república, quien no ha podido demostrar su capacidad e inteligencia al frente de una dependencia tan importante como lo es la SEDECOP, la flota veracruzana ya le cambiaron el nombre y ahora lo llaman “Ernesto Pérez Estorba” Y es que el morenista funcionario del estado, no se le ven acciones que permitan entender que está haciendo un verdadero trabajo que atraiga inversión privada, que genere empleos o sea, que permita ver que en Veracruz hay desarrollo y progreso, lo que, sin duda, ya molestó a su jefa la gobernadora, dejando entrever que, de no ponerse las pilas el señor secretario, pronto podrían pedirle que, “por favor ahueque el ala”

Que se sepa, porque así ha trascendido, hasta ahora la legisladora federal priista Lorena Piñón Rivera, no se ha preocupado en lo más mínimo por atender alguno de los múltiples problemas que afectan a Veracruz y a los veracruzanos, a los que ha dejado y mantiene en el peor de los olvidos. Uno de los temas que debieran de preocupar e interesar a la legisladora oriunda de San Rafael, Ver., podría ser, por citar uno, el de la infraestructura carretera, la cual en Veracruz se encuentra en deplorables condiciones, pero lamentablemente a la diputada los problemas carreteros le vienen importando dos toneladas y media de plátanos de su tierra. Temas como el cierre de ingenios, la falta de inversión, el campo destrozado, la galopante inseguridad, son temas que no le vienen interesando mucho y que, obviamente, no le afectan mucho ni en su salario ni en su dieta mensual como integrante de la Cámara Baja.

En Coatepec, el alcalde José Ignacio Luna Hernández, a casi ocho meses de haber asumido el cargo, todo hace indicar que lo que prometió ya se le olvidó y la prueba que constata lo anterior es que los propios habitantes comentan que la decepción que les ha generado el munícipe va en aumento. Y es que el alcalde mejor conocido como Nacho Luna, poco o, mejor dicho, nada es lo que ha hecho en estos primeros casi 8 meses de administración municipal, lo que hace suponer y sospechar a los coatepecanos que esa podría ser la fórmula que ocupe durante toda su administración municipal. Con las puertas del palacio cerradas, con oídos sordos y sin planear ninguna acción, se antoja y ve difícil que el munícipe pueda proyectar al municipio que ahora gobierna, tal como lo prometió en campaña. A estas alturas, luego de ver los negativos resultados que lleva hasta ahora, no se descarta que a Coatepec se les estaría retirando el emblema de Pueblo Mágico, lo que le afectaría de un modo brutal a la economía de toda esa región.

