En entredicho, por decir lo menos, queda la actual titular del Órgano Público Local Electoral, OPLE, la Maestra Marisol Alicia Delgadillo Morales, luego de que un asunto de carácter privado entre particulares, le pegara de lleno de manera colateral, sin que hasta la fecha la Consejera Presidenta de dicho organismo haya salido a hacer un posicionamiento. El tema en el que se encuentra involucrado el Contralor General del OPLE, Gerardo Rafael Garza Dávila, en un asunto que tiene que ver con el Club Social Britania, en donde fungía como presidente y fuera expulsado el pasado 18 de abril, y a quien le exigen entregue las instalaciones, documentación y la aclaración de cuentas, incide y repercute en el organismo a cargo de la Maestra Delgadillo Morales, toda vez que el que fuera presidente de dicho Club es nadamas y nada menos que el Contralor de ese órgano electoral. Y es que el asunto ya escaló y el tema se encuentra en el escritorio de la mismísima gobernadora del estado, del secretario de gobierno, de la Fiscalía del Estado y de la Secretaría de Seguridad Pública, quienes, queremos pensar, ya están haciendo lo propio para desentrañar un conflicto que amenaza con salirse de control. Y la titular del OPLE, sigue sin tomar cartas en el asunto. El encargado de vigilar que las cosas se hagan bien en el OPLE, señalado en una Carpeta de Investigación, sigue en el cargo; y doña Marisol Alicia, guardando silencio.

En Morena –Veracruz, la caballada está flaca, como se dice en el argot político cuando hay escasez de elementos o aspirantes para algún cargo de elección. Y eso es lo que se nota en el partido fundado por AMLO, luego de que el aún presidente de dicho partido Esteban Ramírez Zepeta, luego de la estrepitosa derrota sufrida en la elección extraordinaria municipal en Tamiahua, en donde él y su partido fueron enviados a un nada honroso cuarto lugar, por órdenes de quien manda en Veracruz, resultó ratificado en el cargo y el hecho demuestra que no hay más tela de donde cortar para elegir a un nuevo dirigente estatal. Ramírez Zepeta, en opinión de los propios morenistas, luego del pésimo trabajo realizado en Tamiahua, era para que le hubieran exigido su renuncia y, en pago al “trabajo” que ha hecho, lo hubieran designado secretario de turismo, porque eso es lo que mejor sabe hacer, turistear por todo Veracruz, obvio con cargo al erario. Por cierto, el pasado 5 de mayo se cumplió un año de que un convoy en el que viajaba el ratificado dirigente, se dirigía con dirección al Uxpanapa, atropellara y diera muerte al joven José Luis Chipahua Bernabé, quien dejara en la orfandad a dos menores de edad. Del hecho, el pasado 5 de los corrientes, a un año de trágico suceso, nadie volvió a hablar. Hoy, de lo que se habla es que el oriundo de Las Choapas, ha sido ratificado y, lo de aquel 5 de mayo del año próximo pasado, ya está en el olvido. En breve, daremos a conocer cómo va el caso.

El secretario de turismo de Veracruz, Igor Fidel Rojí López, el mismo que descubriera la existencia de las playas de Totutla, las más visitadas, a decir del propio secretario, se encuentra perdido o anda extraviado, toda vez que se desconoce su paradero y las llamadas desde el extranjero a su oficina –nos informan- son constantes, toda vez que turistas de muchas partes del mundo requieren de información para saber qué lugares visitar en el verano que ya está próximo. Personal de la secretaria a cargo del exdiputado por Orizaba, nos hacen llegar comentarios en el sentido de que agencias encargadas de Cruceros en todo el mundo, también buscan ansiosamente al titular de turismo veracruzano para saber los calendarios de fiestas, carnavales y eventos especiales, toda vez están interesados en traernos turistas de Europa, de los Emiratos Árabes y de diversas partes del mundo. Luego entonces, si el orizabeño secretario de turismo se encontrara en sus oficinas o portara un teléfono satelital, podría estar recibiendo llamadas de diversas partes del mundo y proporcionar la información que se le requiere. Veracruz, sin duda, en la llamada industria sin chimenea estaría recibiendo una importante derrama de recursos. Y de paso, a lo mejor también informa que ya descubrió más “playas” en Veracruz.

Se desconoce si la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz, a cargo del Contraalmirante Alfonso Reyes Garcés, haya prestado atención y dado cumplimiento al oficio número 1055/2026 enviado a su oficina el pasado 1 de mayo, firmado por el Fiscal 6 de la Fiscalía General de Justicia, donde se le instruía brindar una MEDIDA DE PROTECCIÓN al ciudadano JORGE MARTÍN GONZÁLEZ VÁZQUEZ, en su centro laboral. Y es que la petición de un fiscal al titular de la SSP llega en momentos en que la inseguridad y los eventos criminales están en un punto bastante álgido. De atender el secretario de Seguridad Pública un ordenamiento de la magnitud solicitada por el Fiscal, se estaría en la observancia de que un ente encargado de la seguridad de todos los veracruzanos, estará disponiendo de elementos para cuidar a particulares utilizando recursos que son del estado y que pagamos los veracruzanos vía impuestos. Lo que sería deseable y bastante atinado es que el Contraalmirante Reyes Garcés, investigue y cheque porqué un oficio que es recibido en su oficina el día 1 de los corrientes, tiene matasellos del 4 del mismo mes, siendo un acto amén de doloso, presuntamente ilícito. Eso sería bueno investigar.

El silencio extraño de los Yunes de El Estero, clan que encabeza el exgobernador panista-perredista de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, es extraño, máxime en la vorágine en que ha caído el partido al que ahora dicen pertenecer Morena, luego de que el 11 de septiembre del 2024 otorgaran su voto para aprobar la llamada Reforma Judicial. Bien, decíamos del silencio extraño de los Yunes Linares-Márquez es observable, toda vez que varios de los más distinguidos morenistas se encuentran en el ojo del huracán o, mejor dicho, en el ojo de las autoridades de los Estados Unidos. O sea, a pesar de que hay material suficiente para que los Yunes de El Estero salgan a brindar el apoyo incondicional a sus compañeros Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia del estado mexicano de Sinaloa; al senador por aquel Estado Enrique Insunza Cázares y otros destacados morenistas, los nuevos morenos veracruzanos guardan un extraño silencio. En Veracruz aún se habla de unas cámaras de vigilancia que se instalaron durante el gobierno del patriarca del clan, muchas de las cuales no fueron instaladas y las pocas que, se instalaron, resultó que no funcionan. Solo que sea por eso el silencio.

