Con la miedosa ausencia de la presidenta Claudia Sheinbaum y de la Jefa de Gobierno de la CdMx Claudia Brugada, este jueves a las 11 y media de la mañana será la primera de tres inauguraciones de la Copa del Mundo FIFA.
Las otras dos serán en Estados Unidos y Canadá, el viernes 12. La gringa en Los Ángeles a las 8 de la noche y la canadiense en Toronto a las 11 de la mañana.
En México, ante la falta de las principales autoridades procedentes de Morena, la ceremonia estará presidida por una panista de origen Gabriela Cueva Barrón (militó en Acción Nacional desde el año 2000, fue diputada local federal y senadora, hasta que se pasó al bando de López Obrador en enero de 2018). Ella fue nombrada por el Gobierno de Claudia como la Representante Honorífica de México para la Copa Mundial FIFA 2026, y tendrá que ser la que dé la cara ante la multitud apasionada en la que estarán los escasos mexicanos que sí pudieron pagar los onerosos boletos.
El Estadio Azteca-Banorte, que por razones de publicidad de la FIFA será llamado Estadio de la Ciudad de México, estará ese día ambientado por la música de los silbidos y abucheos del público en contra de las autoridades que prefirieron hacer mutis para que urbi et orbi no contemplaran el espectáculo de dos mujeres siendo ajusticiadas por la voz del pueblo, que manifestará de esa manera su desaprobación por la pésima manera de gobernar al país, que debiéramos decir mejor “destrozar”.
El Azteca será así el primer estadio del mundo que conoce tres inauguraciones de los mundiales de futbol (1070 y Brasil y 1986 y Argentina fueron sedes magníficas en su momento, en competencias que se llevaron por completo en nuestro país).
Pero Claudia y Clara tuvieron que esconderse, como lo tienen que hacer en todos los lugares públicos, porque la gente no acepta su soberbia, ineficiente e ilegal forma de conducir los destinos del país, de llevarnos por un camino que conduce hacia el desbarrancadero. La Cuarta Transformación se tendrá que enfrentar ante el mundo a la realidad que sus beneficiarios tratan de ocultar con mentiras cada vez más cínicas y estrambóticas; se tendrá que resignar ante la desaprobación manifiesta de un pueblo al que han traicionado; se tendrá que aceptar como culpable de la peor corrupción de la historia.
Paradójicamente, este 10 de junio de 2026 se cumplen 55 años de la matanza del Jueves de Corpus, cuando un Gobierno opresor mandó a reprimir una manifestación de muchachos del Politécnico, y sus agentes embozados mataron a mansalva a 225 personas.
Junto a las celebraciones oficiales, la Ciudad de México y en los próximos días Guadalajara y Monterrey serán el escenario de marchas, mítines y concentraciones con las que muchas organizaciones civiles darán a conocer al mundo su descontento contra el Gobierno y el partido oficial que tienen hasta el cogote a la gente.
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