Fiel a las enseñanzas de su mentor Andrés Manuel López Obrador, la distinguida alumna Rocío Nahle García se ha de sentir orgullosa de hacer de la mentira, no un modo de vida, sino un estilo de gobierno que atropella al pueblo que tanto quiere, Zacatecas… ¡Up´s, perdón! Veracruz.
PEMEX puso ayer al descubierto que la gobernadora mintió con su barco fantasma, hizo mentir a la presidenta Sheinbaum en dos mañaneras, engaño al turismo local y nacional en el pasado periodo vacacional con sus ya legendarias “gotitas” de chapopote y encima de todo soportar sus enojo y regaños.
La historia de México ha mostrado mandatarios con una capacidad impresionante para mentir y hacer de la demagogia una virtud, pero no a atropellar a toda una entidad de mas de 8 millones de ciudadanos como lo hace en el día a día la señora Nahle desde hace un año cinco meses que llegó de manera dudosa a la gubernatura.
Hoy bastó que PEMEX diera a conocer el origen del petróleo convertido en 900 toneladas de chapopote que cubrieron mas de 100 kilómetros del litoral del Golfo de México para mostrar y demostrar que todo lo dicho por Nahle sobre el origen del derrame, que salpicó al propio expresidente Enrique Peña Nieto, no son mas que historias producto de confusos efluvios mentales. Todo con tal de preservar el poder. Petróleos Mexicanos (PEMEX), sin embargo, corre el maquillaje al reconocer que el derrame de hidrocarburos observado en el Golfo de México desde principios de febrero de 2026 fue originado por “una fuga en un oleoducto de 36 pulgadas en la zona de plataformas del complejo Abkatún-Cantarell”.
La fuga de si grave ya que fue provocada por fallas mecánicas, falta de mantenimiento y protocolos inadecuados mandó al carajo toda la cauda de versiones oficiales para no admitir un problema real y encubrirse unos con los otros.
Ello para el caso Veracruz dio lugar a la pérdida de credibilidad y a estar cierto que el gobierno de Nahle se finca en la mentira.
Y es que desde que la gobernadora llegó al poder no hay problema del cual no esté enterada o no haya resuelto.
Ha llegado a hablar hasta con proceres muertos.
«Estuve con el compañero José Azueta», dijo en una ocasión refiriéndose a una reunión en el municipio de José Azueta, lo que llevó a interpretaciones de que confundió el municipio con una persona física.
Luego su ligereza en el desborde del Rio Cazones, los desatinos con los 6 millones de medicinas embodegadas, la muerte por “infarto” de la maestra Irma Hernández Cruz, la persistente negación de su fortuna y mansiones y el odio zacatecano contra los periodistas “carroñeros” que la critican.
“Las críticas no me ofenden, sino que buscan dañar al estado de Veracruz”, asegura envolviéndose en la bandera nacional y arrojando del balcón de Palacio de Gobierno.
Y así hasta el final.
Bien dice Carlos Urzua que “Hay una diferencia entre los mentirosos ocasionales (la mayoría de los seres humanos), los mentirosos enfermizos (los mitómanos), los que tienen que escudarse con mentiras para protegerse de algún daño (los discriminados), y, finalmente, los políticos mentirosos.
¿En que rango está la dama que nos gobierna?
Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo