Inventada de la nada la hasta hace unos meses antrera, siempre puesta para el reventón y las chelas y sin mayor respaldo académico o político -que el de Nahle-, la alcaldesa de Poza Rica, Janeth Adanely Rodríguez Rodríguez, resultó un fiasco.
La plaza sigue en poder de la mafia delincuencial y el regreso a la normalidad tras la inundación del año pasado donde se desbordó “ligeramente el rio Cazones” nunca llegó.
Adanely, para sus primeros 100 días de gestión, anunció un programa de obra pública enfocado en el desarrollo económico y la mejora de las condiciones de vida locales, pero la superficialidad, el rodearse de los mismos chairos que cargaba el anterior alcalde, el Pulpo Remes, de quien fuera su jefa de prensa, hizo que todo quedara en el papel de los buenos deseos.
En días pasados bastaron unas horas de lluvia para que el discurso oficial se viniera abajo.
Su incipiente administración quedó exhibida por lo que no hizo: drenajes colapsados, encharcamientos severos y un sistema de alcantarillado que volvió a fallar en puntos críticos de la ciudad.
La realidad salió a flote.
Mientras presumía acciones de “embellecimiento” como pintura en el distribuidor vial, banquetas, jardinería y eventos públicos, lo verdaderamente urgente fue ignorado.
No hubo mantenimiento preventivo ni desazolve efectivo. La consecuencia: calles convertidas en ríos y colonias afectadas por la falta de previsión.
La ciudadanía lo resiente y lo señala.
A esto se suma la falta de reacción oportuna de Protección Civil, que tampoco alertó con anticipación sobre las lluvias que ya estaban pronosticadas.
La omisión dejó en evidencia la falta de coordinación y capacidad de respuesta ante situaciones que, lejos de ser extraordinarias, son recurrentes en Poza Rica.
El año pasado cobró relevancia su ausencia de sensibilidad, de la superficialidad, cuando en el marco de las inundaciones -que dejaron más de 350 mil damnificados en el norte del estado y a Poza Rica dos metros bajo el agua- se le hizo fácil ir a las zonas de damnificados a tomarse “selfies” en medio de la pestilencia y muerte de ciudadanos por ahogamiento, de donde fue corrida a mentadas de madre.
Hoy su frivolidad sigue siendo el síntoma.
Recién se supo del gasto en espectáculos como el uso de drones el pasado 18 de marzo —presuntamente superior al millón de pesos— que contrasta con la ausencia de inversión en servicios básicos.
“El agua de hace unos días no solo inundó calles: también destapó la ineficiencia de un gobierno que apostó por el “relumbrón” en lugar de resolver los problemas de fondo”, escribe el colega pozarricense Angel Scagno.
Adanely desde la elección municipal del año anterior dio de que hablar al obtener una baja votación que fue inflada para llevarla al triunfo arrebatando a MC en tribunales su legítima victoria.
Hoy la lluvia no perdona. En 100 días, el gobierno de Poza Rica quedó expuesto.
En el municipio ni hay desarrollo económico, ni el medio ambiente está protegido, menos la prevención vía protección civil y, lo mas grave, el Grupo Sombra y los hijos del Pulpo Remes, siguen teniendo el control de la plaza.
Obligada consecuentemente la pregunta ¿por qué o cuál es el interés de Nahle por dar tan desmesurado apoyo a esta imberbe alcaldesa?
Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo