La corrupción ha permitido que el crimen organizado se infiltre en la política
Este flagelo afecta áreas claves como; la justicia, seguridad y la política
Veracruz, entre las diez entidades con mayor percepción de corrupción
Aunque México mejoró un punto en la percepción del índice de corrupción, sigue reprobado en el combate a este flagelo, esta nación en la actualidad se coloca en el lugar número 27 dentro de 100 países, según lo establece Transparencia Internacional en la publicación que realizo este 10 de febrero.
La corrupción en México se concentra principalmente en las instituciones de seguridad (policías), partidos políticos, trámites gubernamentales y el sistema de contratación pública. Afecta áreas clave como la justicia, la administración de recursos y el sector empresarial, con una alta percepción de impunidad y participación activa en extorsiones cotidianas.
Transparencia Internacional reveló que, en el caso de México, que la corrupción ha permitido que el crimen organizado transnacional se infiltre en la política durante años.
México está colocado en el bochornoso lugar número 27 sobre 100. Aunque subió un punto respecto a los 26 obtenidos en 2024 (que fue su nivel más bajo históricamente), el avance es considerado marginal.
En la posición global, este país se sitúa en el lugar 141 de 182 países evaluados. A pesar de la leve mejora en puntos, México descendió una posición en el ranking general (estaba en el 140) debido a que otros países avanzaron más rápido.
Aunque duela hay que decirlo México se mantiene como el país peor evaluado de la OCDE y en América Latina, queda por debajo de naciones como Cuba, Colombia, Argentina e incluso de Irak a nivel global. ¡Qué vergüenza!
Estos azotes, según organismo internacionales, señalan que la corrupción en el país sigue facilitando la infiltración del crimen organizado en la política y debilitando las instituciones democráticas.
Adicionalmente, datos del INEGI indican que, para finales de 2025, el 45.2% de los ciudadanos en zonas urbanas reportaron haber sido víctimas de algún acto de corrupción
Para el inicio de 2025 y cierre de 2024, el panorama de corrupción en Veracruz muestra una percepción ciudadana elevada, aunque con variaciones en la incidencia reportada por las autoridades federales.
Ranking de Incidencia, según datos del Catálogo Nacional de Indicadores (SNIEG), Veracruz registró aproximadamente 26,199 casos de corrupción por cada 100,000 habitantes en mediciones recientes, situándose en un rango intermedio-alto a nivel nacional.
Percepción Ciudadana, reportes locales indican que hasta el 81.5% de la población en el estado, considera que los actos de corrupción son frecuentes, posicionando a Veracruz entre las diez entidades con mayor percepción de este problema.
Impacto en Empresas, en el estado, las unidades económicas enfrentan la corrupción como uno de sus principales obstáculos operativos, según datos analizados por la Secretaría de Economía.
Descenso Global, a nivel país, México cayó al puesto 141 de 180 en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025 de Transparencia Internacional, con una calificación de 27 sobre 100 puntos.
Víctimas Urbanas: El INEGI reportó que, en el primer semestre de 2025, el 45.2% de los adultos en áreas urbanas fue víctima de corrupción al interactuar con autoridades de seguridad pública.
Combatir la corrupción en México requiere un enfoque integral que combine la voluntad política real, el fortalecimiento del Estado de Derecho, la impunidad cero y la participación ciudadana activa. Es esencial implementar auditorías rigurosas, digitalizar trámites, asegurar la independencia de órganos fiscalizadores y fomentar una cultura ética.
Acciones que los gobiernos en sus distintos niveles tienen que poner en marcha para combatir la corrupción en México.
Impunidad Cero, investigar y sancionar efectivamente los actos de corrupción, elevando los costos de cometerlos.
Transparencia y digitalización, modernizar los trámites gubernamentales para eliminar puntos de contacto presenciales y facilitar el acceso libre a información (datos abiertos) al pueblo en general.
Fortalecimiento Institucional, garantizar la autonomía de las fiscalías y órganos de control interno, alejándolos de intereses políticos.
Participación Ciudadana, fomentar la vigilancia social sobre el gasto público y proteger a los denunciantes de corrupción.
Fiscalización Electoral, regular estrictamente el financiamiento de campañas para evitar redes de corrupción.
Educación Ética, fomentar una cultura de respeto a la legalidad y valores éticos desde el ámbito educativo y en el servicio público.
Implementación de la Política Nacional Anticorrupción (PNA), ejecutar de manera coordinada la estrategia nacional aprobada en 2020 para prevenir y combatir este fenómeno.
Muchas veces hemos escuchado y leído documentos que no firman empleados o ciudadanos, por temor a las represalias, cuando denuncian actos de corrupción. Qué quiere decir esto, sencillamente que entre corruptos se protegen, porque si alguien denuncia y es descubierto, al poco tiempo es dado de baja o lo afectan en sus intereses.
“La moral nos dice lo que es bueno y malo, pero la ética nos enseña cómo actuar en consecuencia.” – Thomas Hobbes.
La corrupción finalmente vemos que ha permeado las capas de todo el mundo, por eso es que realiza Transparencia Internacional esta evaluación; y son muchos países “infectados”, pero por supuesto que eso no es consuelo, porque, afortunadamente, vemos países que están alejados de esas prácticas en esta misma medición.
