
En diversas reuniones que este reportero sostuvo en la semana que recién terminó, con habitantes del municipio y distrito de Coatepec, nos señalan que en este mes de junio se cumple un año, 12 meses, 365 días de que el actual diputado local por el Partido del Trabajo, Ramón Díaz Ávila es su representante en la LXVII Legislatura del Estado y es este el mismo tiempo y la misma hora bendita en que no se les ha vuelto a aparecer por alguno de aquellos rincones que conforman el municipio y distrito cuya cabecera es Coatepec. Nos comentaron que cuando el ahora diputado andaba en campaña, promesas, ofrecimientos y verbo le brotaban por todos lados y todo aquel que se le acercaba, se iba con la creencia de que, “ahora sí” el nuevo diputado les cumpliría y resolvería los problemas que, de tanto esperar, ya se hicieron añejos y más complicados. “Ojala que el diputado local del Partido del Trabajo, el “neolonés-coatepecano venga a darse una vuelta por acá”

Triste, por no decir deplorable, fue el papel que jugó en las pasadas elecciones el dirigente de Morena en Veracruz, Esteban Ramírez Zepeta, quien con los pobres resultados obtenidos, ha dejado constancia de su falta de capacidad para ganar elecciones. De hecho, voces al interior de MORENA, señalan que el que dice ser dirigente del partido en el poder, se dedicó más a vacacionar que a realizar estrategias que le permitieran ganar más alcaldías. Con las bolsas repletas de recursos, con vehículos de alta gama y con un equipo de trabajo que no tienen el mínimo conocimiento de lo que es la geografía veracruzana, Ramírez Zepeta lo que realmente hizo durante el mes que duró la campaña, fue un verdadero tour con cargo a las arcas del estado. Por ello, ante los pésimos resultados obtenidos, será cosa de días para que echen a andar la maquinaria de la Fiscalía y se reactive la Carpeta de Investigación por el atropellamiento y muerte de un ciudadano allá por la zona de Jesús Carranza.

El empeño que pone el actual rector de la Universidad Veracruzana Martín Gerardo Aguilar Sánchez, es constitutivo de un delito desde el ángulo que se le quiera ver. Ya se le explicó que, de acuerdo con la Ley y el propio Reglamento interno de la Máxima Casa de Estudios, la edad que ahora tiene, ya es mayor de 65 años, es el principal impedimento para poder acceder a un segundo período al frente de esa Rectoría. El mal desempeño que tuvo y desarrolló – lo cual está a ojos visto- durante un lapso de 4 años, son el ejemplo más evidente que el señor rector no supo, no pudo o no quiso hacer nada por la UV; el rechazo de la Comunidad Académica, los gritos de los estudiantes de que ya no lo quieren, las voces de 3 rectores que le demandan emitir la Convocatoria y le exigen la exposición de resultados de su primer período de trabajo con rector, todo ello es sinónimo de que el rector Aguilar Sánchez debe de retirarse y dejar el espacio libre a quien le tenga amor a esa noble Casa de Estudios. Es más, ya le tuvieron que haber informado a Martin Gerardo que desde un edificio que está a un lado del Parque Juárez, en esta capital, le mandan a decir que en la Máxima Casa de Estudios debe haber democracia. Así: DE-MO-CRA-CIA.

Grandes y negros nubarrones se observan sobre el cielo de Altotonga, Ver., allí donde los chicharrones de los Morales Guevara han estado tronando desde hace ya un buen tiempo. Hoy, luego de la elección del 1 de junio, el priista Juan Ignacio Vladimir Morales Guevara, ha empezado a ver y a notar que se le va a venir una tormenta encima y que no cuenta con paraguas y tampoco con una lancha de remos que le permita salir navegando hacia un destino seguro y tranquilo. La derrota infringida en las urnas el pasado próximo 1 de junio, es, en primer lugar, el resultado del mal trabajo realizado durante los cuatro años de su administración; segundo, el aristocrático manejo de un ayuntamiento que está integrado por una población noble, trabajadora y que durante mucho tiempo les estuvo otorgando la confianza, pero que en respuesta, los Morales Guevara solo han entregado subdesarrollo y mayor pobreza. Y, sin que haya necesidad de barrer para atrás, pero tan solo con que se empiece a barrer de arriba hacia abajo, tal como se deben de barrer las escaleras, no se duda que pronto el alcalde que habrá de entregar el cargo a fines de este 2025, se le vea por el ORFIS, la ASF y los Congresos Federal y estatal, aclarando algunas cuentas y números que no cuadren. Al tiempo.

Rosa María Hernández Espejo, alcaldesa electa de la ciudad y puerto de Veracruz, amparada por Morena, rompió la hegemonía yunista que por dos periodos consecutivos se mantuvo en el poder. El triunfo de la también periodista fue un golpe seco y contundente al clan Yunes Linares- Márquez, quienes aún no terminan de asimilar haber perdido un bastión del que ya se habían apoderado y del que se sentían propietarios. Hay que estar muy pendientes de las reacciones del clan que encabeza el exgobernador tan pronto Hernández espejo asuma el cargo como presidenta municipal de uno de los municipios más importantes del Estado y del país. Los recorridos de la nueva alcaldesa para el período 2026-2030 por las colonias, congregaciones y los barrios que conforman ese importante municipio, el constatar de manera palmaria las condiciones en que aún se encuentran, falta de energía eléctrica, calles de terracería, sin agua, sin servicios de ninguna índole, hablan del abandono en que los han tenido en los últimos 8 años y, quizá, sea esa la parte que reviente el hilo y se tengan que mandar a llamar para que rindan y aclaren cuentas.
