
Se fue el famoso “Tío Fide”, Fidel Herrera Beltrán, el oriundo de Nopaltepec, Veracruz. El político –político. El hombre que nació para hacer y ser. Conocedor de Veracruz y de México. Orador nato. Profesional en toda la extensión de la palabra y, más allá de todos los calificativos que le pongan hoy, el hombre, el ser humano, sabía y supo ser amigo y tener amigos. No fue, también hay que decirlo, monedita de oro. Muchos de sus malquerientes, los que no estaban conforme con nada, se convirtieron en sus detractores, situación que no le hacía la menor mella, porque siempre buscaba la conciliación, el dialogo, el entendimiento, era, pues, proclive a los acuerdos. Impulsor de generaciones de jóvenes que durante su mandato de gobierno 2004-2010 obtuvieron generosos cargos y exquisitas prebendas, se perdieron en los subterráneos de la ambición y se olvidaron del maestro que tantas enseñanzas les inculcó. Para este humilde escribiente, amigo fraterno del hombre de Nopaltepec, es lamentable la partida del gran “Tío Fide” y desde este espacio nos sumamos al dolor y la pena que sufren sus hijos Javier, Rosita y Fidel, a sus hermanos, familiares y amigos, para quienes deseamos pronta resignación y que el Gran Creador del Universo los colme de bendiciones. Hasta pronto, hermano Fidel Herrera Beltrán.

Lo que se ve no se juzga, dijo el gran cantautor Juan Gabriel. Y la expresión viene a colación y cae como anillo al dedo al rumor recurrente de que la actual secretaria de Educación de Veracruz, Claudia Tello Espinoza, ante su falta de tacto, experiencia, y conocimientos para dirigir tan importante secretaria, estaría ya con un pie fuera de la dependencia. Y es que no se puede ocultar lo que es evidente, la exsenadora, hasta ahora, no ha podido con el paquete que significa una de las dependencias más grandes del estado, con mayor presupuesto y con diversos sindicatos que no tienen orden ni control. A la funcionaria, es evidente también, nadie le hace caso, no sabe tomar decisiones, no mantiene comunicación ni un diálogo abierto con las organizaciones gremiales, dando como resultado que un día sí y al otro también le sean tomadas las instalaciones, provoque bloqueos carreteros ante la falta de resultados y dichos trastornos políticos le estén generando una fuerte jaqueca a su jefa la gobernadora, quien, al no haber otra opción, al parecer ha tomado la determinación de hacer cambios en esa importante secretaría. Por lo pronto, Tello Espinoza, se va. Ya hay relevo.

Escupiendo para arriba, tratando de no mencionar nombres de responsables, criticando la falta de desarrollo en la ciudad y puerto de Veracruz, así se ve a la aspirante a alcaldesa por el partido Acción Nacional, Indira Rosales San Román. La yunista candidata sale a las calles y avenidas de la Cuatro veces Heroica ciudad de Veracruz, visita las colonias, las congregaciones y se encuentra con el otro Veracruz, el que nunca había visitado y que, al parecer, creía que no existía; y al ver las condiciones en que se encuentra, falta de pavimentos, sin servicios, sin nada, la aspirante extrae de su morral todos los calificativos y señalamientos para criticar y acusar que el atraso y la falta de progreso es producto de gobiernos insensibles y faltos de visión, olvidando que esos gobiernos son de panistas del clan al que ella misma pertenece. Y como prometer no empobrece, la señora candidata se lanza a ofrecer que, si ella llega al cargo, va a resolver todos los problemas habidos y por haber. Sin duda que doña Indira pensaba que el puerto de Veracruz era nadamas el malecón y los famosos Cafés La Parroquia; ah, y El Dorado.

Vaya brete en se metió ¿o metieron? A la aun titular de la Fiscalía General de Justicia del Estado, Verónica Hernández Giadáns, quien, sin dimensionar las consecuencias, a través de un boletín informativo, el cual sin duda no leyó ni revisó su encargado de comunicación social, se atrevió a criminalizar al candidato a alcalde de Coxquihui, Veracruz, Germán Anuar Valencia, quien fuera ultimado a tiros a plena luz del día, en su casa de campaña, quien se encontraba acompañado de varias personas, la semana próxima pasada. El boletín que emitiera la Fiscalía señalaba que el aspirante ultimado estaría involucrado en hechos fuera de la ley, o que motivo y obligó a la señora gobernadora a salir a hacer la aclaración y corrección correspondientes y declarar a los medios de comunicación que el político asesinado no tenía ni averiguación o carpeta abierta, no había señalamientos en su contra, no se había girado notificación ni orden de aprehensión alguna en su contra y que… ¡vaya que regadota la de la Fiscala! Con ese tipo de colaboradores, para que quiere enemigos doña Rocío. Hay que ver que dice la protegida del Bola 8 en relación a lo que acaba de ocurrir en Texistepec. Aunque, ha trascendido que al primero que van a correr será al encargado de la incomunicación social, ¡por inútil!

Todavía siguen esperando, en el Distrito de Coatepec y en la misma cabecera municipal, al diputado local, del Partido del Trabajo, Ramón Día Ávila, quien en campaña mucho prometió y ofreció, pero que hasta la fecha no le han vuelto a ver su rostro. El enojo y las criticas ácidas caen sobre la humanidad de Díaz Ávila, quien a poco más de cinco meses no se ha vuelto a parar por el distrito que dice que lo eligió y mucho menos ha realizado alguna gestión que beneficie a los habitantes. Nos imaginamos que el actual legislador petista ha de pensar – dicen en el distrito que con haber venido a repartir gorras, mandiles, abanicos y una que otra chuchería, fue suficiente y ha de pensar que el pueblo le debe gratitud eterna. Y de qué nivel estarán las críticas en contra del regiomontano que hasta los propios candidatos a alcaldes que andan en campaña, no saben ya como remontar que un desconocido y no originario del lugar, les haya ido a cambiar espejitos por oro, restándoles credibilidad. Bien haría, dices los propios aspirantes y algunos de sus acompañantes, que el legislador que los representa en la LXVII Legislatura, dejará el confortable sillón de su oficina y los acompañara a un recorrido para pedir el voto. En voz baja, se escucha: “si viene, nos van aventar huevos y jitomates”
