Alfredo Bielma VillanuevaAlfredo Bielma Villanueva

Ayer fue ampliamente difundido un video donde se observa al gobernador Cuitláhuac García participando en danza folclórica en algún lugar de la huasteca veracruzana, es un buen detalle que sin embargo provocó un sinfín de comentarios, jocosos algunos, hirientes los más. Está claro que los fans del ejecutivo estatal festejarán la imagen del gobernador bailando un huapango huasteco, pero prevaleció la crítica aludiendo a los graves problemas que aquejan a la aldea veracruzana y cuya solución permanece en la agenda de los pendientes del gobierno. Por otro lado, mientras el gobernador se afana en “estar cerca de la gente”, en otra parte de su gobierno no actúan en sinergia, porque en el Poder Judicial la magistrada sacada de la chistera para presidirlo se encarga con singular fruición de derrumbar cualquier esfuerzo para superar los problemas de ese Poder. No cubre la señora Isabel el perfil necesario para conducir un Poder donde la sobriedad, el conocimiento jurídico y la eficiencia deben ser los paradigmas, lejos está ella de esa marca y sin duda forma parte ya del enorme lastre que será negativamente señalado en la rendición de cuentas del actual gobierno. Y es que en este caso, “lo que natura niega, Salamanca no presta”.