En los recientes tiempos la muerte ha cobrado un significado o connotación, perverso y maligno, más por temor a lo desconocido, por la ignorancia espiritual que nos acompaña, debido a que una vez que volvemos, después de un descanso merecido, no recordamos en absoluto nada de nuestras vidas pasadas que, de acuerdo con los procesos evolutivos, son solo etapas transitorias o efímeras, DE ALGO MÁS GRANDE LLAMADO EXISTENCIA.
La muerte como tal, o como la conocemos, solo existe en la inconciencia pasajera de cada persona que solo la percibe como el final de todo lo que representa esta vida, que solo es parte de algo mucho más importante, pues la existencia como tal se integra por un conjunto de vidas que son cúmulos de experiencia, que son las que nos van llevando a una meta permanente y definitiva, que de ser posible nos permitirá estar más cerca de nuestro creador, démosle el nombre que le demos ,DIOS, JEHOVÁ, ALA, KRISNA el que ES, el de los múltiples nombres o ningún nombre, pues los nombres no son mas que calificativos para tener una referencia a nuestro modo o manera de acuerdo al aprendizaje que nos acompaña a pesar de que no lo recordemos, porque para Él eso no es importante, ya que está más allá o más acá de cualquier calificativo, ya que los calificativos o adjetivos, hablando gramaticalmente, lo único que hacen es definir o limitar, ya que ÉL ES INDEFINIBLE E ILIMITABLE. El aprendizaje es el proceso a través del cual se modifican y adquieren habilidades, destrezas, conocimientos, conductas y valores. Esto como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción, el razonamiento y la observación. Este proceso puede ser analizado.
Y es precisamente este aprendizaje el que nos ata y retiene a la materia, sin que nos queramos ir.
Para la historia y no para experimentarlo, como debería ser, quedó aquella enseñanza que nos dejara el Divino Maestro cuando le dijo al joven rico deja tu familia y tus riquezas y sígueme, fue demasiado para aquel pobre rico que estaba tan atado a su riqueza en un mundo tan material como es el que hemos vivido desde tiempos inmemoriales.
Si supiéramos que en la múltiples vidas de nuestra azarosa existencia, tenemos diversas experiencias, que van desde la mendicidad hasta la mayor de las riquezas y poder, como una prueba a nuestro estado de conciencia otra cosa sería, el punto es que es lo que hacemos o dejamos de hacer durante estas etapas de aprendizaje, donde muchas veces tiramos por la borda el paracaídas que todos llevamos puesto, como un aporte de la Gran Misericordia Divina a nuestra pequeñes humana, que está dentro de su naturaleza divina, para convertirnos en verdaderos gigantes espirituale, como ha sucedido con los grandes espíritus que encontraron su rumbo pesar de las pruebas de la vida como Cristo, Buda, Quetzalcóatl, y tantos de ellos que dejaron profunda huella en este pequeño PLAN , planeta, llamado tierra y que el gran científico y premio Nobel de medicina, por sus aportes en el campo de la fisiología, Alexis Carrel sarcásticamente nos definiera como un minúsculo corpúsculo posado en la superficie de un grano de arena perdido en la inmensidad del COSMOS
