Con cuanta inocencia y ternura, la senadora panista Indira Rosales San Román, ex secretaria de Sedesol durante el yunato, declara y afirma que fue totalmente engañada cuando le giraron invitación para asistir a la reunión de VOX. Obvio que más ternura causa el imaginar que la senadora piense que algún veracruzano le va a creer que fue víctima de un engaño para asistir a una reunión que tenía todos los colores y matices de un trasfondo, hoy del dominio público. Con sus declaraciones, la exfuncionaria del clan yunista, pretende a todas luces desligarse y congraciarse con la cúpula del panismo para que no la dejen fuera en el 2024. Y, claro, eso de que fue llevada con engaños a la reunión del partido español VOX, no se lo ha de creer ni su patrón “El Chucky”, quien, sin duda, le ha de haber llamado la atención.
Sin duda que apellidarse García y resultar ser pariente del gobernador en turno, es una gracia y un privilegio que no cualquiera se puede dar. Pero, en Veracruz, apellidarse García Cayetano y que el apellido paterno coincida con el gobernante en turno, es y ha resultado ser toda una bendición para Dorheny García Cayetano, quien recién acaba de dejar la curul que en el Congreso federal estuvo calentando por tres años, sin que a la fecha se conozca alguna de sus propuestas o se tenga noticia de alguna gestión a favor de los xalapeños; pues si que ha resultado una bendición toda vez que, tan ponto ha dejado el cargo y se ha quedadosin el jugoso salario más dietas que le otorgó la Cámara Baja, tanpronto arriba a la ciudad capital del estado, es nombrada y dedodesignada secretaria de Trabajo y Previsión Social, desconociéndose, hasta el momento, cuáles fueron los méritos para lograr a su favor tal nombramiento. ¡Abur!
Al cacique de Tantoyuca, hoy dirigente del Partido Acción Nacional, Joaquín Rosendo “El chapito” Guzmán Avilés, de nueva cuenta se le empieza a armar la rebelión en la granja y, como dice el refrán, “para que la cuña apriete, ha de ser del mismo palo” A estas alturas, para nadie es un secreto ya que los azules rebeldes, al ver la inoperancia y falta de liderazgo de su dirigente, al que cada día ven más moreno, ya le andan armando sus infiernitos y con la vista puesta en el 2024. Los Mancha, Yunes y demás, ya descubrieron que los caminos de “El chapito” no son los que conducen al Palacio de Enríquez, sino que más bien son dirigidos a una negociación que le permita mantener su hegemonía allá, en donde nadamas sus chicharrones truenan. La rebelión que ya se escucha por todo Veracruz, es apenas una pequeña bola de nieve que va bajando. Ojo.
Al descubierto las operaciones y acciones que, desde su llegada, ha venido cometiendo en el Tribunal Superior de Justicia de Veracruz, la impuesta Presidenta Magistrada Isabel Inés Romero Cruz, quien no sale de un lío cuando ya encuentra metida en dos o tres más. A la luz han salido los nombramientos de familiares y amigos, con los que llenó y sigue llenando todos los espacios al interior del Poder Judicial, doña Chabelita, a quien ahora la conocen como “Doña Clavelita”, lo cual, si Pitágoras no fue astronauta, a eso se le llama nepotismo; y, más allá de lo anterior, el multiseñalado desvío de recursos por algo así como 500 millones de morlacos, los cuales nadie sabe a dónde fueron a parar, lo cual constituye un delito que deberá ser investigado. Con las trapacerías que ha realizado la Presidenta Magistrada en contra de dos Magistradas, amén de ser una villanía y canallada al mismo tiempo, se puede comprobar que “las mujeres se podrán despedazar, pero jamás ser harán daño” Doña Chabelita está metida en un grave predicamento. Al tiempo.Sintiendo que la curul que por tres años lo mantuvo en los cuernos de la luna, al disfrutar de las canonjías que le dio el haber sido Presidente de la Junta de Coordinación Política en la LXV Legislatura del Estado, el aún diputado Juan Javier Gómez Cazarín, se mantenía aferrado a la idea de que podría permanecer en el cargo de diputado, aunque fuera improductivo – nunca hizo propuesta o iniciativa alguna- y, lo peor, pensando que la JuCoPo, por obra y gracia de su alter ego, Cuitláhuac, podría continuar en su poder. Lo que ignoró este exvendedor de carros y aprendiz de político, es que los cargos públicos no son para siempre y que la Ley de la Gravedad es tan real y simple, ya que todo lo que sube tiene que caer. Pero, lo peor para el que se conoce como “El carón” es que la SCJN, de allá donde le rebotaron todas las leyes que mal hicieron, pronto lo mandarán a buscar para que se entere que el desacato es delito y se paga con cárcel.
