Alfredo Bielma VillanuevaAlfredo Bielma Villanueva

De llevarse a cabo la votación para decidir si se revoca o no el mandato al presidente López Obrador será una auscultación de muy especiales características, empezando por el origen de la convocatoria para realizarla. Porque el espíritu de una revocación de mandato sugiere inconformidad ciudadana hacia el gobernante y por tal motivo solicita un referéndum para retirar la confianza; pero en el caso mexicano parece que el principal interesado es el sujeto del plebiscito, o sea el presidente contra quien se celebra la votación, y que serán sus partidarios los encargados de recolectar las firmas necesarias para celebrarlo. Es decir, la solicitud no parte de la oposición al presidente a quien supuestamente se le retira la confianza sino de los partidarios del mismo. Luego entonces, si desde la oposición no existe interés por la revocación ¿quiénes irán a votar? Obviamente quienes la promueven, que indudablemente votarán por el “Sí”, entonces ¿para qué una consulta cuyo resultado podemos adelantar? ¿Y para qué el costoso presupuesto, cuando dinero es lo que se necesita para enfrentar los problemas en México? Pero la campaña es la campaña.