Con el Tercer Informe de gobierno rendido este día por el presidente López Obrador se inaugura también el periodo del inevitable declive de su poder político; ya transcurrieron los años del gozo del poder, de la fortaleza para instaurar el “nuevo régimen”, de la forma en cómo se hayan colocado sus bases dependerá que no se derrumbe. El punto clave reside en fortalecerse para ganar el relevo institucional en 2024, y para eso requiere de construir una buena candidatura para ofertarla a la ciudadanía, un expediente exigido también a los opositores, que la tienen más difícil porque son fuerzas con diferente genética social y están expuestas al riesgo de dispersarse, tarea en la cual seguramente se afanarán desde la CuartaT. Va por México no la tiene fácil, pues debe configurar la estrategia apropiada para colocarse en el ánimo ciudadano como la opción para mantener a flote este país. Como dice López Obrador, a MORENA le sobran precandidatos, en cambio, la oposición tiene el trabajo urgente para encontrarlos y “formarles” imagen. Futurismo puro, pero nada ajeno a nuestra realidad.

