Han circulado profusamente los comentarios en torno a un supuesto plagio cometido por quienes figuran en la terna de aspirantes a la Rectoría de la Universidad Veracruzana, no es tema desechable por tratarse de personalidades cuyos méritos los ha llevado a la antesala de tan importante y distinguida función. Pero… ¿en realidad se asume como plagio la reproducción de ideas, textos, conceptos etc., cuyos autores deciden volver a utilizarlos en momentos posteriores a su presentación original? Al margen de consideraciones moralistas, o de posiciones “éticas” de corte trasnochado, no es inaceptable reproducir creaciones propias sin incurrir en “plagio”, cuando no se hurtan ideas que de suyo son universales. Por lo demás, aunque es amplia la libertad para hacerlo, no parece sensato rasgarse las vestiduras respecto de un asunto cuyo abordaje y criterio para adoptar su decisión final corresponde y es de la exclusiva competencia de la Junta Universitaria, que por cierto no por aquello la declarará desierta.

