Alfredo Bielma VillanuevaAlfredo Bielma Villanueva

Todavía no se apagaba el eco de la afirmación presidencial acerca de que con Cuitláhuac García Veracruz alcanzaría la paz y la tranquilidad cuando en la misma agenda de la visita de AMLO a estos lares tocó el turno para el uso de la palabra al Almirante José Rafael Ojeda, Secretario de Marina, quien acompañó sus palabras con el frío acompañamiento de los números. Previamente, el Almirante había formulado una quemante frase: “México carece de servidores públicos honestos, por eso tenemos este problema de una alta corrupción”. Pero, ya en lo relativo a “la paz y la tranquilidad”, el Secretario Ojeda sorrajó: “Veracruz es segundo lugar en secuestro y el quinto en feminicidio”, ni más, ni menos, pintando con la sobriedad de esa frase el martirio cotidiano que se vive en la geografía veracruzana, por supuesto, nada nuevo en otras partes de la república. Veracruz, Xalapa, Coatzacoalcos, Córdoba, Boca del Río, Poza Rica, Tuxpán, Orizaba, Martínez de la Torre y Minatitlán, encabezan la larga lista de municipios infectados por la delincuencia, señaló el Secretario, quien suavizó su exposición reconociendo “una importante reducción en la incidencia de los principales 10 delitos”. Séptimo lugar en extorsión (tendencia a la baja de 10.4%), y décimo séptimo en homicidios dolosos. No es para menos en una entidad donde operan 6 grupos diferentes del crimen organizado, de allí que eso de “paz y tranquilidad” en Veracruz haya sonado como retórica en utopía.