*PIDIO SU SALIDA.

Conchita Flores, como es conocida la Magistrada Concepción Flores Saviaga, sigue cuestionando y con sobrada razón, el triste papel que está jugando la Chavelita al frente del Poder Judicial de Veracruz del Consejo de la Judicatura, instituciones que presiden solo de nombre, pues en el practica la pobre Isabel Inés Romero  Cruz, con trabajos expresa como se llama.

Este martes, la única magistrada que se ha atrevido para alzar la voz en reclamo del respeto a la autonomía del mencionado Poder Judicial, dio a conocer importantes aspectos respecto a los malos manejos y la calidad de alfombra, en que se ha convertido el Poder Judicial de Veracruz, a través de Isabel Inés, que solo obedece, según ha confesado públicamente, en una fiel sirviente de las instrucciones del gobernador Cuitláhuac.

En rueda de prensa verificada en conocido café del centro de la ciudad, Flores Saviaga dijo claramente que Isabel Inés Romero Cruz no ha tomado en cuenta al pleno de magistrados, para tomar decisiones que son la de exclusiva competencia de esté conjunto de magistrados, que debían representar a toda la plantilla.

Es decir, Isabel Inés, es cierto, está haciendo una pésima labor producto del desconocimiento no solamente de las finanzas, sino también de algo que es lo más importante para los justiciables de Veracruz: LA LEY.

Durante la rueda de prensa de este martes, día 13 por coincidencia, existía una transmisión vía Facebook, la cual curiosamente fue cortada de tajo y aunque por algunos instantes se tuvo la posibilidad de acceder y guardarla, de momento no solo fue borrada, sino que una vez más se demostró el poco cuidado que se tiene para provocar que la ciudadanía acceda a la información y quizá, a la verdad.

Flores Saviaga se exige que se aclaren las cuentas del Poder Judicial, pues no es posible que de la noche a la mañana se diga que no hay ya más Fondo Auxiliar y que se lance a los empleados y funcionarios, a la calle.

Contundente señalo que Isabel Inés Romero Cruz debe dejar la presidencia del Tribunal ante su evidente ignorancia y entreguismo a los Poderes Ejecutivo y Legislativo, además de las consecuencias jurídicas que le pueden acarrear en lo personal a la aun titular del Poder Judicial.