De nueva cuenta, en el Congreso del Estado, el diputado exintegrante del EZLN-según él- Esteban Bautista Hernández, nos vuelve a dar una muestra más de su abyección y deja constancia plena de ello cuando acepta la imposición de un nuevo encargado de un ente autónomo como el que acaba de ocurrir el pasado 25 de los corrientes al elegir al nuevo titular del ORFIS. El asombro de lo que ya es una costumbre en el “filosofo del Uxpanapa” es cuando emite una convocatoria para elegir al nuevo auditor y para ello aceptan la inscripción de 28 especialistas en finanzas y administración, para finalmente anunciar que, por unanimidad de votos, el electo es el que todo mundo había pregonado. La autonomía del poder legislativo, con “Tebi” Bautista, está quedando en entredicho y los señalamientos por su entrega al poder supremo, dejan constancia de que ahí, en el congreso, se hace lo que se le ordena desde el palacio de mármol.

No se sabe si, lo ocurrido en la mañanera en el palacio de gobierno de Veracruz fue un lapsus de parte de la gobernadora o, de plano, se quiso exhibir al subsecretario de desarrollo económico, Eduardo Vega Yunes cuando preguntaron por él y la señora dijo, “a ver dónde está Teto, no que diga Tato Vega” Y es que el sobrino de los Yunes de El Estero, los mismos que la gobernadora no puede ver ni pintados, es el mismo que, abandonando su oficina en Sedecop y sin que sean tiempos electorales, anda en franca y abierta promoción, buscando el voto para ser diputado por el distrito de Xalapa. Tal vez la señora gobernadora desconozca el apellido materno del subsecretario y quizá nadie se lo ha dicho y tampoco nadie le ha informado del pasado político del ahora aspirante a legislador, lo que sería un error de parte de la mandataria aceptar o avalar una campaña que, además, esta confinada a una derrota cantada. Obvio que la señora gobernadora desconoce el pleito casado entre el Teto-Tato con el secretario de Sedecop.

Ya hemos comentado aquí, en anteriores entregas, del oportunismo del que se valen los integrantes del Partido Movimiento Ciudadano, que en Veracruz presume dirigir el imberbe Luis Carbonel. Y el ejemplo es simple: en escándalo que generó la falta de medicamentos en los hospitales de Veracruz, el disque dirigente, pensando que sus acciones le traerán más afiliados, se atrevió a acudir a la CDMX a interponer una denuncia penal por la falta de medicamentos e insumos en los hospitales veracruzanos. Carbonel quien en sus concentraciones no logra convocar a más de 25 o 30 personas, ya no encuentra de qué clavo colgarse para que lo tomen en cuenta y alguien del gobierno le tome la palabra para empezar un pleito mediático, de esos que tanto le gustaría tener. Por otra parte, sus representantes populares en el Congreso local, siguen la misma tónica del coordinador, sin aportar ni resolver nada. ¿Fuerza naranja? ¡Bah!

Ya está, cada vez, más cerca el 2027 y con ello, el inicio de campañas políticas que habrán de realizarse en el estado y que concluirán con nuevas y nuevos diputados locales y federales. En Morena, el partido en el poder en Veracruz, se muestran más que confiados en que, con la presencia del dirigente Esteban Ramírez Zepeta, el partido guinda pueda volver a prevalecer y resulten ganadores en la mayoría de los distritos. El escaso trabajo que el oriundo de Las Choapas, ha realizado por todo el territorio veracruzano, las grillas internas entre las mismas tribus morenistas así como los señalados errores que se han observado en varios rubros, pueden significar que, en el 2027, las cuentas alegres no salgan tan positivas como Ramírez Zepeta las esté pensando, lo que significaría su salida de la dirigencia del partido. Ahora bien, las más recientes encuestas realizadas en Veracruz, donde se analiza desde el trabajo del dirigente morenista hasta la poca aceptación que hay en el electorado, están resultando ser una clara y evidente señal de que, será por demás saludable tapar el pozo antes de que se ahogue el niño.

Los chicos verdes, los que comanda en Veracruz Edgar Herrera Lendechy, los mismos que quieren ver de verdad a Veracruz y que para ello están dispuestos a hacer lo que finalmente no van a hacer, ya piden mano en los distritos donde creen poder obtener triunfos electorales en las diputaciones. El PVEM, es un satélite del morenismo que también quiere y pretende ganar todos los distritos en el estado. Y no se duda que, al no contar con cuadros ni estructura para competir, los chicos del verde estén listos y dispuestos a recibir el cascajo que puedan obtener de los demás partidos. ¿Alguien conoce de alguna propuesta por parte de los chicos verdes para beneficio de las y los veracruzanos?

