No fue rendición de cuentas, ni autocrítica sino política ficción que
decía CSG. La atribulada, enferma y engañosa Claudia Sheinbaum
mintió como siempre. La presidente recibió halagos, hipocresía,
lambisconería conocida. El país en llamas. Trató de convencer de
beneficios inexistentes. Hubo un acto terrorista que explotó en un
coche bomba de fatales daños materiales, anímicos a una población
cansada de promesas. Se le descarriló el Tren Maya por enésima
vez. Trabajadores de la Salud Pública mostraron sus carencias
básicas para poder atender a la población numerosa de enfermos.
Un Estado fallido. *** Tiene registro en los medios de
comunicación y periodistas críticos que quieren acallar. Las redes
sociales se dieron gusto con todos estos personajes indignos que
muestran vileza buscando una foto con afán innecesario. Los
partidos de oposición y el oficial trataron- negociación aparte- de
ser civilizados. Un poco lo lograron porque es imposible frenar a los
del poder con su actuar porril arbitrario. Ricardo Anaya, Luis
Donaldo Colosio y Alito Moreno tuvieron posiciones firmes y
acertada critica a la realidad que vive México. *** Lo mejor es que
en el escenario no apareció ni Noroña ni Andy que es de lo más
contaminante que tienen. Es momento de limpiar la fauna. Arturo
Ávila, Adán Augusto, Andrea Chávez, Citlalli, Luisa Alcalde, Sergio
Gutiérrez, Adriana Montiel y muchos más parecidos. Hay que
meterlos al orden. Son responsables del deterioro de la marca por
prepotentes, soberbios, déspotas, corruptos. *** Es tiempo del
cambio que vendrá de la ciudadanía. La oposición será civil. No se
imaginan- o por eso están tan nerviosos- lo nutrido de grupos
sociales que están en marcha. ***Los apoyos sociales son de los
impuestos y no graciosas concesiones. Están en la Constitución y los
han manchado con la compra de votos. *** Y para.
